Un mundo feliz HUXLEY, Aldous


HUXLEY, Aldous. Un mundo feliz - 1a ed - Buenos Aires : Editorial: Arenal, 2003.
189 p.
ISBN 987-21431-3-7.

Indización Juridica

DERECHO CIVIL > DERECHO A LA SALUD
FILOSOFÍA DEL DERECHO > ÉTICA

VINCULACIÓN:

Un mundo feliz, tiene lugar en una sociedad futurista en la cual los embriones son manipulados y alterados para poder alcanzar la estabilidad social. El autor a lo largo de la obra pondrá en crisis valores fundamentales de los seres humanos, nos llevara a reflexionar acerca de los alcances críticos que puede tener en nuestra vida el avance de la ciencia y sobre todo la protección jurídica que el ordenamiento jurídico podría otorgar en esta situación. ¿Tendremos una solución en nuestro sistema?

CITAS TEXTUALES:

-“¡Hay tantas cosas que uno no sabe! No tenia porque saberlas, claro. Quiero decir que, cuando un niño te pregunta cómo funciona un helicóptero o quien hizo el mundo…bueno, ¿Qué puedes contestar si eres una Beta y siempre has trabajado en la Sala de Fecundación? ¿Qué puedes contestar?”(pag.90)

-“Porque nuestro mundo no es el mundo de Otelo. No se pueden fabricar coches sin acero; y no se pueden crear tragedias sin inestabilidad social. Actualmente el mundo es estable. La gente es feliz; tiene lo que desea, y nunca desea lo que no puede obtener. Está a gusto; está a salvo; nunca está enferma; no teme a la muerte; ignora la pasión y la vejez; no hay padres ni madres que estorben; no hay esposas, ni hijos, ni amores excesivamente fuertes. Nuestros hombres estas condicionados de modo que apenas pueden obrar de otro modo que como deben obrar. Y si algo marcha mal, siempre queda el soma.” (pag.161)

-“Dios no es compatible con el maquinismo, la medicina científica y la felicidad universal. Es preciso elegir. Nuestra civilización ha elegido el maquinismo, la medicina y la felicidad” (pag.172)

“Se libraron de ellos. Si, muy propio de ustedes. Librarse de todo lo desagradable en lugar de aprender a soportarlo. Si es más noble soportar en el alma las pedradas o las flechas de la mala fortuna, o bien alzarse en armas contra un piélago de pesares  y acabar con ellos enfrentándose a los mismos…Pero ustedes no hacen ni una cosa ni otra. Ni soportan ni resisten. Se limitan a abolir las pedradas y las flechas. Es demasiado fácil.” (pag.174)

 

INTERROGANTES:

-¿Qué implica un “Mundo Feliz” en la novela creada por el autor?

-¿Cómo se encuentra regulado la alteración genética de embriones en nuestro propio ordenamiento jurídico?

-¿Cuál es la protección jurídica de los embriones no implantados en nuestro ordenamiento?

 

COMENTARIO

Por Murtagh, Florencia Bárbara

Estudiante de Derecho, Universidad de Buenos Aires.

E-mail: florenciamurtagh@hotmail.com

 

La ceguera de la ciencia frente a  la dignidad humana

 

 “El Derecho, si no quiere perder su razón de ser, no puede abstenerse de proteger la vida humana en todas las etapas de su desarrollo, incluso -sobre todo- cuando ella es más débil para defenderse por sí­ misma”.-Roberto Andorno

Un Mundo Feliz[1], es la novela más famosa del escritor británico Aldous Huxley publicada por primera vez en 1932. La presente novela, tiene lugar en una sociedad futurista incómodamente estéril y controlada, comúnmente conocida como “Estado Mundial”  cuya divisa proclama: Comunidad, Identidad, Estabilidad.  El Director del Centro de Incubación y Condicionamiento explica cómo se producen los seres humanos. Son niños fabricados, embriones manipulados y alterados para dar lugar a cinco clases existentes en el mundo nuevo. Estas son: Alfa (quienes poseen una inteligencia superior), Beta, Gamma, Delta  y Epsilons (los cuales son bajos, tontos y feos). Una vez nacidos, son adoctrinados, acondicionados para que cada clase cumpla su función. Es decir se los manipulara y enseñara a amar aquello que estén destinados a hacer, de modo que no podrán ser felices si no se dedican a ello. Es así como a través de la hipnopedia (enseñanza a través del sueño) y el condicionamiento pavloviano se van formando los intereses y las fobias de sus habitantes con el fin último de asegurar la estabilidad social.  Se quiere proporcionar a los habitantes una constante sensación de felicidad lo cual es logrado a través de la abolición de la libertad de pensamiento y  valores fundamentales.

En nuestro ordenamiento jurídico la alteración genética de embriones se encuentra prohibida. Esto se encuentra establecido en el artículo 57 del Código Civil y Comercial de la Nación que  mediante una regla general, prohíbe las prácticas que tengan por fin o consecuencia producir una alteración genética del embrión cuando esa alteración, precisamente por afectar al embrión, se transmite a la descendencia.[2]

La prohibición estipulada, contempla exclusivamente a las intervenciones que alteran el genoma del cigoto o del embrión temprano y están destinadas a producir mutaciones que se transmitirán a la descendencia. Es decir la prohibición abarca técnicas como la terapia génica germinal o in ovo.  La terapia génica, consiste en la búsqueda de cura y/o prevención de enfermedades a nivel genético. Está vinculada con  intervenciones genéticas en  células reproductoras (óvulos o espermatozoides) o embriones. Dichas intervenciones modifican el genoma de estas células, ya sea potenciando, silenciando o disminuyendo los genes defectuosos, por lo que tendrán consecuencias y repercusión tanto en el individuo como en su descendencia.

La razón de la prohibición es que encuentra una fuerte oposición a nivel científico, filosófico y ético. Actuar a nivel celular modificando los genes de los individuos significa actuar sobre el patrón genético de la humanidad, es decir, hacer intervenciones técnicas que son poco seguras en un ámbito de riesgo que nos hace ignorar totalmente las consecuencias derivadas de este tipo de intervención[3]. La Declaración sobre el Genoma y los Derechos Humanos ha expresado en su artículo primero: “El genoma humano es la base de la unidad fundamental de todos los miembros de la familia humana y del reconocimiento de su dignidad y diversidad intrínsecas. En sentido simbólico, el genoma humano es patrimonio de la humanidad”.Al respecto, Ingrid Berna Sesma establece que: “Con la calificación del genoma humano como patrimonio de la humanidad, se lo quiso un reconocimiento y protección similar a la de otros bienes. Los titulares de estos bienes son los seres humanos en su conjunto, tanto los que están vivos como los que nacerán en un futuro, es por ello que se deba considerar al genoma como un objeto de protección jurídica por ser el legado común a todos y a cada uno de los seres humanos y por tanto debe ser protegido y no alterado”. [4]También comprende cuestiones como la integridad personal, la identidad de las personas y del género humano en general.

A nivel internacional también se han encontrado razones frente a esta prohibición. El artículo 13 del Convenio de Derechos Humanos y Bioética  prohíbe cualquier intervención genética que no sea preventiva, diagnóstica o terapéutica y a condición de que no tenga por objetivo modificar el genoma de la descendencia como así también la Declaración de la UNESCO sobre la Responsabilidades de las Generaciones Actuales para con la Generaciones Futuras (1997) que expresa la necesidad de proteger el genoma humano en virtud de la dignidad humana, de los derechos humanos y de la necesidad de preservar la diversidad biológica.

Roberto Andorno, jurista internacionalmente reconocido en materia de  bioética ha establecido que los nuevos problemas generados por las nuevas prácticas biogenéticas van mucho más lejos. Ya no se trata solamente de la cuestión del respeto debido al embrión individual: a través del embrión, y de las manipulaciones operadas sobre su patrimonio genético, se está alcanzando actualmente un poder inusitado sobre la especie humana.[5]

Sin embargo, la norma no prohíbe el Diagnostico Genético Preimplantacional. Es una técnica que se lleva a cabo durante un ciclo de fecundación in vitro y que permite mediante una biopsia embrionaria, detectar alteraciones especificas, genéticas, estructurales de un embrión antes de su implantación en el útero de la persona. Su objetivo es asegurar una descendencia sana y acabar con la transmisión de una determinada patología mediante la selección del embrión no afectado.

Frente a la protección jurídica de los embriones no implantados nuestro ordenamiento jurídico carece de solución y existen posiciones contrarias frente a dicha temática. La redacción  del artículo 19 CCCN ha variado en casi todas las etapas que atravesó el proyecto, en el cual al enviar el proyecto de ley  al poder legislativo transformaron en una disposición transitoria que “La protección del embrión no implantado será objeto de una ley especial.”. Sin embargo tras la aprobación en el Senado se quito la misma.

En el plano internacional la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el caso “Artavia Murillo y otros contra Costa Rica” [6]dirimió el conflicto planteado si el embrión no implantado es una persona humana en torno a la interpretación del art. 4.1 del Pacto de San José de Costa Rica relativo al derecho a la vida el que se encuentra “protegido, en general, a partir del momento de la concepción” y el art. 1.2 que dispone que “persona es todo ser humano”.Esto es de transcendencia tal en nuestro país, ya que la Argentina ratifico y le otorgo jerarquía constitucional a la Convención Americana de Derechos Humanos. La Corte IDH concluye que el embrión no implantado no cuenta con la protección del carácter de “persona” al que alude el art. 4.1 de la Convención Americana de Derechos Humanos. La Corte constata que, si bien el óvulo fecundado da paso a una célula diferente, con la consecuente información genética suficiente para el posible desarrollo de un “ser humano”, lo cierto es que si dicho embrión no se implanta en el cuerpo de la mujer sus posibilidades de desarrollo son nulas. Si un embrión nunca lograra implantarse en el útero, no podría desarrollarse, ya que no recibiría los nutrientes necesarios, ni estaría en un ambiente adecuado. Concluye, entonces, que el término “concepción” no puede ser comprendido como un momento o proceso excluyente del cuerpo de la mujer, dado que un embrión no tiene ninguna posibilidad de supervivencia si la implantación no sucede.

Sin embargo el negar el carácter de persona a los embriones no implantados no quiere decir que  deban ser tratados como meras cosas, simples tejidos humanos sin status moral al cual se lo puede instrumentalizar tal como se hace con  ciertos objetos o animales, sin ningún tipo de protección. Es conteste  la doctrina y jurisprudencia (cuya posición me adhiero) que  merecen protección legal y constitucional, es decir un mínimo de dignidad atento a su virtualidad de vida humana. Así como establece Alberruche Diaz Flores: “la dignidad de la persona es la medida que debe guiar las intervenciones biológicas, genéticas y médicas sobre el hombre desde su concepción hasta su último suspiro”.[7] En autos    “G., Y. S. c/ O.S.D.E. s/PRESTACIONES MEDICAS” la Cámara estableció que:  “ hasta tanto  no se dicte una ley sobre protección del embrión no implantado a la que alude la norma transitoria segunda del art. 9 de la ley 26.994 resulta procedente mantener la medida de no innovar para la criopreservación de los embriones que no se fueran a implantar, con la prohibición de cualquier manipulación, destrucción o descarte de ellos y expresa obligación de requerir previa autorización judicial sobre cualquier medida que se pretendiera adoptar a su respecto.”[8].

El embrión no implantado es una nueva  realidad, la cual la ley debe juzgarla, darle una forma jurídica, preguntarse qué sentido tiene y que consecuencias podrían tener ciertos usos (capaz ilimitados) de la ciencia,  para ver qué es lo licito e ilícito que se podría hacer con dicha realidad. Su vida merece todo nuestro respeto, ya que el embrión es cada uno de nosotros y por tal motivo, el derecho no puede dejar su futuro, librado al azar. Pese a ello, considero adecuado finalizar el presente trabajo reflexionando en las prestigiosas palabras de Andorno: “el hombre, en su esencia, en su substancia, tal como ha sido creado, tal como ha salido de la voluntad creadora divina o del azar de la evolución no tiene necesidad de ser mejorado. Cada uno de nosotros puede desarrollar las potencialidades más profundas de su ser. Pero no le corresponde el querer superar aquello [la naturaleza humana], que es insuperable.”.[9]

[1] HUXLEY, Aldous L., “Un Mundo Feliz”, 1. Ed, San Salvador de Jujuy, Editorial Arenal, 2003, pags 189; ISBN:987-21431-3-8. Aldous Huxley nació en 26 de Julio de 1894 en Inglaterra. Fue un escritor británico que emigro a los EEUU. Pertenecía a una familia de intelectuales reconocidos. A través de su novela ejerció como critico de normas e ideales sociales.

[2] HERRERA, Marisa-CARAMELO, Diaz G.,-PICASSO, Sebastián., “Código Civil y Comercial de la Nación Comentado”, tomo I, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Infojus,2015, página 138

[3] HERRERA, Marisa-CARAMELO, Diaz G.,-PICASSO, Sebastian., Codigo Civil y Comercial de la Nación Comentado, tomo I, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Infojus,2015, página 138

[4] SESMA, Ingrid Berna. Análisis genético y manipulación genética en los principales documentos internacionales. Obtenido de http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/5/2252/9.pdf

[5] ANDORNO, Roberto. El embrión humano, ¿Merece ser protegido por el Derecho?, Bioéticaweb, 2004. Obtenido de http://www.bioeticaweb.com/el-embriasn-humano-aimerece-ser-protegido-por-el-derecho-r-andorno/.

[6] Corte Interamericana de Derechos Humanos, “ Artavia Murillo y otros contra Costa Rica”, 28/11/2012

[7] ALBERRUCHE Diaz Flores, Mercedes. La clonación y selección de sexo ¿derecho genético? Madrid. España. Ed. Dykinson, 1998

[8] Cámara Federal de Apelaciones de San Martín, Sala I, “G., Y. S. c/ O.S.D.E. s/PRESTACIONES MEDICAS”, 2014. Cita online: elDial.com – AA8B6E

[9] ANDORNO, Roberto. El embrión humano, ¿Merece ser protegido por el Derecho?, Bioéticaweb, 2004. http://www.bioeticaweb.com/el-embriasn-humano-aimerece-ser-protegido-por-el-derecho-r-andorno/.