La naranja mecánica BURGESS, Anthony


BURGESS, Anthony. La naranja mecánica - 12ª ed - Buenos Aires : Minotauro, 2014.
ISBN ISBN 978-950-547-087-7

Información adicional:

Traducido por: Aníbal Leal

Título Original: A Clockwork Orange

Indización Juridica

DERECHO CIVIL > PARTE GENERAL > ACTOS INVOLUNTARIOS / OBJETO ILÍCITO / ERROR (CIVIL).
DERECHO CIVIL > RESPONSABILIDAD CIVIL > RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES / RESPONSABILIDAD PROFESIONAL
DERECHO ADMINISTRATIVO > RESPONSABILIDAD DEL ESTADO POR ACTOS ILÍCITOS
SALUD PÚBLICA > BIOÉTICA / DERECHOS DEL PACIENTE / CONSENTIMIENTO DEL PACIENTE
DERECHO PENAL > PREVENCIÓN DEL DELITO

Vinculación

El gobierno considera que las teorías penales aplicadas hasta el momento son insuficientes para combatir la delincuencia. A raíz de esta cuestión se promueve la aplicación de una novedosa técnica que promete resolver el problema. Lejos de hacerlo, la Práctica Ludovico, destinada a reducir la comisión de delitos, implica un costo desmedidamente alto para el individuo y el Estado mismo, hundiéndose, sin más, en la ilegalidad.

Citas textuales

  • “Hermoso discurso. Pero, hermanos, este morderse las uñas acerca de la causa de la maldad es lo que me da verdadera risa. No les preocupa saber cuál es la causa de la bondad, y entonces, ¿por qué quieren averiguar el otro asunto? Si los liudos (individuos) son buenos es porque les gusta, y ni se me ocurriría interferir en sus placeres, así que lo mismo deberían hacer en el otro negocio. Y yo soy cliente del otro negocio. Además, la maldad es cosa del yo, del tú o el mí en el odinoco (solo, solitario) de cada uno, y así es desde el principio para orgullo y radosto (alegría) del viejo Bogo (Dios). Pero el no-yo no puede tener lo malo, de modo que los vecos (sujetos) del gobierno, los jueces y las escuelas no pueden permitir lo malo, pues no pueden admitir el yo. ¿Y acaso nuestra historia moderna hermanos míos, no es el caso de los bravos y malencos (pequeños) yoes peleando contra esas enormes maquinarias? Todo esto lo digo enserio hermanos míos pero lo que hago lo hago porque me gusta” (p. 42)
  • “El problema es saber si esta técnica puede hacer realmente bueno a un hombre. La bondad viene de adentro, 6655321. La bondad es algo que uno elige. Cuando un hombre no puede elegir, deja de ser hombre.” (p. 86-87)
  • “Hay pecado supongo, pero el castigo fue del todo desproporcionado. Te han convertido en algo que ya no es una criatura humana. Ya no estás en condiciones de elegir. Estás obligado a tener una conducta que la sociedad considera aceptable y eres una maquinita que solo puede hacer el bien. Comprendo claramente el asunto…todo ese juego de los condicionamientos marginales. La música y el acto sexual, la literatura y el arte, ahora ya no son fuente de placer sino de dolor.” (p. 160)
  •  “…lo que se sacaba en limpio era que ahora estaban convirtiendo en máquinas a todos los liudos (individuos), y que en realidad todos –usted y yo y él…- tenían que ir creciendo de manera natural, como una fruta.” (p. 162-163)

Interrogantes

  • ¿Puede el Estado aplicar técnicas tendientes a reducir la delincuencia, con fundamento en la protección del interés general, en detrimento de los derechos individuales fundamentales del reo con carácter permanente?
  • Cuándo se trata de técnicas que anulan la voluntad ¿puede el Estado eximirse de responsabilidad por haber, el reo prestado su consentimiento?
  • ¿Es posible hablar de la existencia de un Estado de Derecho si los sujetos se encuentran imposibilitados para ejercer los derechos que se les reconocen?

 

Comentarios

Personas que actúan conforme a la ley y naranjas mecánicas:
Conceptos que no son equivalentes

 

Por Gabriela Alejandra Carnevale
Estudiante avanzada de la Carrera de Abogacía en la Universidad de Buenos Aires,
Orientación en Derecho Privado.
gabriela.a.carnevale@gmail.com

 

 La Naranja Mecánica cuenta la historia de Alex, un adolescente de 15 años, que junto con sus amigos llevan adelante conductas crueles y violentas contra distintas personas de su comunidad, causándoles daños tanto en su integridad física y/o psíquica, como en su propiedad, llegando en un caso extremo a causar la muerte de una de las víctimas. Como consecuencia de este hecho, Alex, recibe una condena de catorce años de prisión. Transcurridos algunos años en la cárcel y luego de verse  involucrado en otro homicidio, suscribe un acuerdo que implica la conmutación del resto de su condena con la condición de someterse a un “Tratamiento de recuperación” denominado “Técnica Ludovico”.

En este comentario se hace un análisis de la obra literaria desde la perspectiva del Derecho Argentino, y más particularmente desde la óptica de la responsabilidad civil (cuya regulación se encuentra próxima a cambiar sustancialmente en el Derecho argentino). No obstante ello, se hace inevitable la mención de gran cantidad de cuestiones pertenecientes a otras ramas del derecho debido a la riqueza de la obra en cuestión.

Por un lado, la obra refleja un supuesto de responsabilidad civil de los padres por los daños causados por su hijo menor de edad, quien por ser mayor de 10 años, en nuestro Derecho tendría discernimiento para los actos ilícitos y, respondería concurrentemente con ellos. No hay duda respecto a que los progenitores son responsables por los daños que causen los hijos menores que conviven con ellos, lo que se debate doctrinariamente es el fundamento por el que responderían; “una corriente de opinión estima que los padres responden por los daños causados por sus hijos menores, en función de la culpa en la vigilancia o en la educación”[1](factor subjetivo) y otro sector sostiene “que la responsabilidad de los padres por los daños causados por sus hijos menores está fundada en el ejercicio de la patria potestad”, entre otras posturas[2] (factor objetivo, más estricto para los progenitores, en tanto significa que su responsabilidad se presuma).

Esta discusión quedará superada con la entrada en vigencia del Nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, en tanto el Art. 1755 en su primer párrafo dice expresamente que la responsabilidad de los padres es objetiva[3].

Por otra parte, constituyendo el punto central de esta obra literaria, se visualiza un supuesto de responsabilidad civil del Estado por su actividad ilícita por los daños causados a Alex en su propia persona. El acto que causa el daño es materialmente imputable a órganos y funcionarios del Estado, por lo tanto ha de ser considerado propio de este, tal como surge de la aplicación de la teoría del órgano[4]. Ello es así, ante una actuación ilícita y reprochable de sus funcionarios o dependientes, ya que toda vez que éstos permitan, promuevan y/o participen de una contratación que implica la vulneración de derechos fundamentales de un sujeto, con carácter permanente, la maniobra será a todas luces antijurídica.

Siguiendo esta línea de ideas, cabe interpretar que el contrato celebrado entre el protagonista y los responsables del establecimiento carcelario (el Estado) es nulo por su objeto ilícito[5], en tanto aplicar técnicas tendientes a suprimir la voluntad del individuo  y por lo tanto el libre albedrío a la hora de actuar, es contrario al orden público, la moral y las buenas costumbres, ya que afecta derechos personalísimos del individuo  y esta afectación conlleva el desmedro de la propia personalidad y de la existencia misma. Debido a esto, la renuncia a derechos inherentes de la persona (en el caso, a saber: el derecho a la libertad, al honor, a la integridad psíquica y moral, a la privacidad, a la autonomía de la voluntad, a la dignidad, a la salud, a la integridad física, entre otros.) no tiene ningún tipo de validez jurídica.

Por lo dicho, es dable destacar, que no funciona como atenuante el hecho de que Alex haya prestado su consentimiento para la realización de dicha práctica.

De todos modos, en el presente análisis está claro que  se presta un consentimiento que está viciado. Desde la perspectiva civil, ,la voluntad de Alex se ve afectada por la falta de edad . Además, se configura un supuesto de error de hecho esencial[6], afectando otro elemento constitutivo de la voluntad: la libertad. Toda vez que, para cualquier individuo sería sumamente fácil elegir entre seguir en prisión y la promesa de quedar en libertad en poco tiempo (era lo que se le aseguraba); pero en realidad lo que sucedió en los hechos fue que Alex suscribió el cambio de una condena de 14 años por una condena perpetua, lo que difiere completamente con su voluntad real[7].

En este punto, entra en juego la responsabilidad profesional del médico, por incumplimiento al deber de obtener el consentimiento informado del paciente. Alex fue sometido a una práctica médica sin saber en qué consistía, sus ventajas, desventajas y posibles consecuencias. Prevot en “Responsabilidad Civil del médico especifica como aspectos del consentimiento informado: “i) la voluntariedad del acto y ii) el entendimiento o comprensión de la información brindada por el profesional, que es requisito previo a que el paciente pueda emitir su conformidad al plan terapéutico en forma efectiva”[8].  En el caso en cuestión no se cumplió con ninguno de estos aspectos esenciales.

La obra literaria abordada resulta convocante para el lector por reflejar la dificultad en la que incurren algunos estados al intentar conciliar el objetivo de reducir la comisión de delitos a través de una técnica eficaz y el respeto de los derechos fundamentales de todos los individuos. Poniendo de manifiesto que el Estado puede ejercer su poder de policía reglamentando los derechos de los ciudadanos y también aplicar sanciones en caso de infracción a las leyes, pero bajo ningún concepto se justificará la imposición de penas abiertamente ilícitas.

A modo de conclusión es importante destacar que el correlato de un Estado constitucional de Derecho es el Sujeto de derecho, quedando los derechos reconocidos suprimidos a la nada en caso de subyacer del sistema NARANJAS MECANICAS.-

Bibliografía ampliatoria

LLAMBÍAS, Jorge Joaquín; “Tratado de Derecho Civil Parte General, Tomo I y Tomo II. 1995

ALTERINI, Atilio A., AMEAL, Oscar, LOPEZ CABANA, Roberto; “Derecho de Obligaciones Civiles y Comerciales” Lexis Nexis, 2008.

LORENZETTI, Ricardo Luis; “Tratado de los Contratos” Parte General. Rubinzal-Culzoni, 2003.


[1] NORA LLOVERAS, Responsabilidad por daños. Homenaje a Jorge Bustamante Alsina, “La responsabilidad civil de los padres por los daños causados por sus hijos menores”, Buenos Aires, 1990, Ed. Abeledo Perrot, Cap.II, P.111

[2] NORA LLOVERAS, Responsabilidad por daños. Homenaje a Jorge Bustamante Alsina, “La responsabilidad civil de los padres por los daños causados por sus hijos menores”, Buenos Aires, 1990, Ed. Abeledo Perrot, Cap.II, P.111/112

[3] Código Civil y Comercial de la Nación, Art. 1755: “Cesación de la responsabilidad paterna. La responsabilidad de los padres es objetiva, y cesa si el hijo menor de edad es puesto bajo la vigilancia de otra persona, transitoria o permanentemente…”. Vigente a partir de 1º de Agosto de 2015.-

[4] Fallo “Vadell, Jorge F. c/ Provincia de Buenos Aires” (306:2030), Corte Suprema de Justicia de la Nación, 18 de Diciembre de 1984. Teoría del órgano: “…la actividad de los órganos o funcionarios del Estado realizada para el desenvolvimiento de los fines de las entidades de las que dependen, ha de ser considerada propia de éstas, que deben responder de modo principal y directo por sus consecuencias dañosas.”

[5] Conforme Art. 953 del Código Civil actualmente vigente y Art. 279 del Código Civil y comercial de la Nación que entrará en vigencia a partir del 1º de Agosto de 2015.-

[6] Conforme Art. 954 del Código Civil actualmente vigente y Art. 265 a 267 del Código Civil y comercial de la Nación que entrará en vigencia a partir del 1º de Agosto de 2015

[7] En el presente análisis, no hablamos de dolo porque los médicos y funcionarios partían de una premisa que era completamente falsa, ellos pensaban que aplicaban una técnica puramente curativa por estar frente a una enfermedad.

[8] JUAN M. PREVOT, “Responsabilidad Civil del Médico”, Buenos Aires, 2009, JA 2009-I-1297.