Casa Tomada. En: Bestiario CORTÁZAR, Julio


CORTÁZAR, Julio. "Casa Tomada".
En: Bestiario - 11ª. Ed - Buenos Aires : Sudamericana, 1970.
119 p.

Información adicional:

Disponible en: <http://biblio3.url.edu.gt/Libros/Cortazar/Bestiario.pdf> [Sitio accedido el 25-10-2015].

Indización Juridica

DERECHO CONSTITUCIONAL>LIBERTAD CORPORAL /LIBERTAD DE EXPRESIÓN
DERECHO CIVIL>FAMILIA Y SUCESIONES>PARENTESCO /HERENCIA
DERECHO CIVIL>DERECHOS REALES > DOMINIO

Vinculación:

En una casa ubicada en Buenos Aires, nace una relación misteriosa entre dos hermanos, Irene y el narrador-personaje del cuento. A partir de los elementos discursivos de la narrativa y de los simbolismos relativos a la casa, con sus resonancias en la pareja que allí vive, es posible analizar el concepto jurídico de familia que también impacta el Derecho Sucesorio, la herencia, la dignidad de las relaciones afectivas y el derecho fundamental a la libertad.

CITAS TEXTUALES:

  • “Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas antiguas sucumben a la más ventajosa liquidación de sus materiales) guardaba los recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia.” (p. 9)
  • “Nos resultaba grato almorzar pensando en la casa profunda y silenciosa y cómo nos bastábamos para mantenerla limpia. A veces llegábamos a creer que era ella la que no nos dejó casarnos. Irene rechazó dos pretendientes sin mayor motivo, a mí se me murió María Esther antes que llegáramos a comprometernos. Entramos en los cuarenta años con la inexpresada idea de que el nuestro, simple y silencioso matrimonio de hermanos, era necesaria clausura de la genealogía asentada por nuestros bisabuelos en nuestra casa.” (p. 9)
  • “Nos moriríamos allí algún día, vagos y esquivos primos se quedarían con la casa y la echarían al suelo para enriquecerse con el terreno y los ladrillos; o mejor, nosotros mismos la voltearíamos justicieramente antes de que fuese demasiado tarde.” (p. 9)
  • “Como me quedaba el reloj pulsera, vi que eran las once de la noche. Rodeé con mi brazo la cintura de Irene (yo creo que ella estaba llorando) y salimos así a la calle. Antes de alejarnos tuve lástima, cerré bien la puerta de entrada y tiré la llave a la alcantarilla. No fuese que a algún pobre diablo se le ocurriera robar y se metiera en la casa, a esa hora y con la casa tomada.” (p. 11)

INTERROGANTES

  • ¿En qué medida es posible analizar la relación afectiva entre Irene y su hermano, dentro de la nueva concepción de la familia y discutir el concepto jurídico de entidad familiar? 
  • ¿Aparece como lícita la relación entre los personajes, teniendo en cuenta las inferencias discursivas que llevan al lector a pensar en la posibilidad del incesto? 
  • Si la casa ha sido invadida por desconocidos y abandonada por Irene y su hermano, ¿incide ello en el derecho de dominio sobre el inmueble? ¿y en la herencia? 

COMENTARIO

Por Adriana do Carmo Figueiredo

Abogada, magíster en Letras (Estudios Literarios) por la Universidade Federal de Minas Gerais, docente de Derechos Humanos en el Centro Universitário de Belo Horizonte (UNIBH) y estudiante del Doctorado en Derecho Constitucional en la Universidad de Buenos Aires – Dirección electrónica: dricafigueiredo@uol.com.br

Julio Florencio Cortázar nació en Bruselas, Bélgica, el 26 de agosto de 1914 y murió en París, Francia, el 12 de febrero de 1984. Fue un importante escritor e intelectual nacionalizado argentino y francés. Según sus biógrafos, optó por la nacionalidad francesa en 1981, en protesta contra el gobierno militar argentino. Autor de relatos cortos y prosa con perspectiva poética, Julio Cortázar inauguró una manera distinta de hacer literatura en América Latina, con narraciones que suelen escapar la linealidad temporal.

El cuento Casa Tomada fue escrito en 1946 y su contenido parece transitar en la frontera entre lo real y lo fantástico, por eso, suele ser considerado un ejemplar del realismo mágico para los estudiosos de Literatura. Eso sucede no simplemente por el misterio que se instaura en el texto, sino también por el efecto discursivo del matiz fantástico que se materializa en esta narrativa[1]. Se trata de una casa que, emblemáticamente, fue tomada por invasores que llevan al lector a diferentes claves de lectura, teniendo en cuenta distintos interrogantes como: ¿serían los invasores seres sobrenaturales que habitan otra dimensión más allá del mundo visible e invisible? ¿Sería el propio inconsciente o la culpa de los hermanos que viven una relación afectuosa ambigua que suele ser vista por la crítica como incestuosa? Y, aún, ¿serían los invasores la representación de las personas de la época, que sentían amenazada su situación? Estas y otras preguntas pueden ser planteadas cuando se indaga sobre los desconocidos que invadieron la casa, espacio narrativo del cuento.

Sabemos que, en 1946, asumió el gobierno J. D. Perón, quien llevó adelante un gobierno que fue acusado de Populista, filonazi y al cual le cupo toda clase de críticas, entre ellas las de despilfarro, persecución de la oposición, y de haber llevado la Nación a una quiebra de su crédito interno y externo, tanto en la perspectiva moral y espiritual como en el aspecto material[2]. Éste es el contexto histórico en que se instaura la narrativa de la Casa Tomada. Aunque el cuento muestra una relación íntima y fuerte entre dos hermanos que tienen su espacio restringido por los invasores desconocidos, es posible inferir, en la recepción de la lectura de este texto, el contexto de restricciones a las libertades cívicas y la acción de los opositores, además de la reforma constitucional que permitía la reelección del Presidente[3].

En ese sentido, se vuelve interesante indagar respecto al derecho fundamental a la libertad que es demostrado por el narrador creado por Cortázar cuando demuestra su interés por la literatura francesa, por ejemplo, y afirma: “Yo aprovechaba esas salidas para dar una vuelta por las librerías y preguntar vanamente si había novedades en literatura francesa. Desde 1939 no llegaba nada valioso a la Argentina”[4], lo que parece mostrar una posible restricción en las libertades de expresión y pensamiento que se adquieren por medio de la lectura de obras literarias. Además de eso, la relación entre Irene y su hermano, presa en el espacio privado narrativo y discursivo de la casa, parece representar simbólicamente la cercenadura del derecho de ir y venir, o más allá de eso, la restricción de vivir públicamente el derecho a tener una familia con la libertad de elección de los afectos, asunto muy discutido, en la actualidad, sobre las relaciones familiares socioafectivas, en que se perfilan nuevos conceptos jurídicos de familia de acuerdo con los grados de parentesco y las configuraciones familiares que se dan por una red misteriosa de afectos[5].

Resulta interesante observar que, en el artículo 37, apartado 8, de la Carta Política de 1949 de la Nación Argentina, había un reglamento normativo que preceptuaba el derecho a la protección de la familia basado en los sentimientos. Según la norma en comento, “la protección de la familia responde a un natural designio del individuo, desde que en ella generan sus más elevados sentimientos afectivos” […][6]. Se nota, por lo tanto, una idealización del concepto jurídico de familia pautado en las relaciones afectivas. Por otro lado, la Constitución actual de la Nación Argentina (1994) determina “la protección integral de la familia; la defensa del bien de familia; la compensación económica familiar y el acceso a una vivienda digna” (artículo 14 bis.)[7], lo que me parece traer un discurso jurídico con perspectiva distinta de la que había sido planteada en la Constitución de 1949, tema interesante para ser investigado en la historia del constitucionalismo argentino.

Sin duda, el cuento Casa Tomada nos permite reflexionar sobre los nuevos abordajes relativos al Derecho de Familia, su evolución histórica, los valores que se refieren a la dignidad de la persona humana, especialmente, los principios y las normas de derecho público y de derecho privado destinados a reglamentar las relaciones provenientes de la unión entre personas como, por ejemplo, las familias anaparentales, que son aquellas unidas por algún parentesco sin la presencia de los padres, representadas, entonces, por la convivencia de parientes en un mismo hogar, dos hermanos, por ejemplo, el caso de Irene y su hermano en el cuento de Cortázar. Sobre eso, es interesante rescatar el fragmento de la narrativa en que el narrador declara:

Nos habituamos Irene y yo a persistir solos en ella, lo que era una locura pues en esa casa podían vivir ocho personas sin estorbarse. Hacíamos la limpieza por la mañana, levantándonos a las siete, y a eso de las once yo -le dejaba a Irene las últimas habitaciones por repasar y me iba a la cocina. Almorzábamos a mediodía, siempre puntuales; ya no quedaba nada por hacer fuera de unos pocos platos sucios. Nos resultaba grato almorzar pensando en la casa profunda y silenciosa y cómo nos bastábamos para mantenerla limpia. A veces llegamos a creer que era ella la que no nos dejó casarnos. Irene rechazó dos pretendientes sin mayor motivo, a mí se me murió María Esther antes que llegáramos a comprometernos. Entramos en los cuarenta años con la inexpresada idea de que el nuestro, simple y silencioso matrimonio de hermanos, era necesaria clausura de la genealogía asentada por los bisabuelos en nuestra casa (CORTÁZAR, 1970, p. 4).

Por fin, se puede decir que este cuento nos permite hacer ciertas reflexiones sobre el derecho fundamental a ser y a tener una familia, inspirada en los afectos, en la convivencia y en nuestras elecciones personales. También es posible reflexionar sobre temas del Derecho Sucesorio que impactan los grados de parentesco y la herencia, en el caso, una tarea interesante sería proponer una clave de lectura sobre quiénes serían los herederos de la casa, considerando su invasión y la retirada de los hermanos. Cortázar, sin duda, nos deja un legado literario que muestra su mirada significativa y extensa sobre los conflictos humanos y las propias ambigüedades que forman parte de los debates jurídicos.

Bibliografía

BARBOZA, Heloisa Helena (2013). Efeitos jurídicos do parentesco socioafetivo. En: Revista da Faculdade de Direito da UERJ-RFD, v.2, n. 24, 2013. Texto presentado en el VI Congresso Brasileiro de Direito de Família, 2008, Belo Horizonte, organizado por el IBDFAM. Disponible en: <http://www.e-publicacoes.uerj.br/index.php/rfduerj/article/viewFile/7284/6376> [Artículo accedido el 25-10-2015].

Constitución de la Nación Argentina de 1949. Disponible en: <http://www.generalperon.com/constitucion%20nacion%20argentina%201949.pdf> [Documento accedido el 25-10-2015].

Constitución de la Nación Argentina de 1994, artículo 14 bis. Disponible en: <http://www.constitution.org/cons/argentin.htm> [Documento accedido el 25-10-2015].

CORTÁZAR, Julio (1970). Casa Tomada. En: Bestiario. – 11a ed. – Buenos Aires: editorial Sudamericana. 119 p. Disponible en: <http://biblio3.url.edu.gt/Libros/Cortazar/Bestiario.pdf> [Sitio accedido el 25-10-2015].

Luna, Félix (1985). Perón y su tiempo. II. La comunidad organizada. Buenos Aires. Editorial Sudamericana.

TODOROV, Tzvetan (2008). Introdução à Literatura Fantástica. Trad.: CASTELLO, Maria Clara Correa. Ed. 4. São Paulo: Perspectiva.


[1] Sobre la literatura mágica o fantástica, recomiendo la obra: TODOROV, Tzvetan (2008). Introdução à Literatura Fantástica. Trad.: CASTELLO, Maria Clara Correa. Ed. 4. São Paulo: Perspectiva.

[2] Ver sobre este tema: Luna, Félix (1985). Perón y su tiempo. II. La comunidad organizada. Buenos Aires. Editorial Sudamericana.

[3] La Constitución Argentina de 1949 fue sancionada durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón (19461952), dentro de la corriente jurídica del llamado constitucionalismo social que, entre sus principales normas, incorporó en sus artículos los derechos laborales y sociales, la igualdad jurídica del hombre y la mujer, entre otros. Cf.: Constitución de la Nación Argentina de 1949. Disponible en: ,http://www.generalperon.com/constitucion%20nacion%20argentina%201949.pdf> [Documento accedido el 25-10-2015]

[4] CORTÁZAR, Julio (1970). Casa Tomada. En: Bestiario. – Undécima Edición – Buenos Aires: editorial Sudamericana, p. 5. Disponible en: <http://biblio3.url.edu.gt/Libros/Cortazar/Bestiario.pdf> [Sitio accedido el 25-10-2015].

[5] Cf.: BARBOZA, Heloisa Helena (2013). Efeitos jurídicos do parentesco socioafetivo. En: Revista da Faculdade de Direito da UERJ-RFD, v.2, n. 24, 2013. Texto presentado en el VI Congresso Brasileiro de Direito de Família, 2008, Belo Horizonte, organizado por el IBDFAM. Disponible en: <http://www.e-publicacoes.uerj.br/index.php/rfduerj/article/viewFile/7284/6376> [Artículo accedido el 25-10-2015].

[6] Constitución de la Nación Argentina de 1949, capítulo III, artículo 37, apartado 8. Disponible en: ,http://www.generalperon.com/constitucion%20nacion%20argentina%201949.pdf> [Documento accedido el 25-10-2015].

[7] Constitución de la Nación Argentina de 1994, artículo 14 bis. Disponible en: <http://www.constitution.org/cons/argentin.htm> [Documento accedido el 25-10-2015].