La Cena KOCH, Herman


KOCH, Herman. La Cena - 1a ed - Barcelona : Salamanca, 2010.
288 p.
ISBN 978-84-9838-303-4

Indización Juridica

DERECHO CIVIL > OBLIGACIONES Y CONTRATOS > RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES.

Vinculación:

Novela que plantea las diferentes posiciones y rumbos de acción a adoptar por los padres de dos adolescentes de 15 años de clase media alta y con pleno discernimiento, que se han enterado que sus hijos han cometido un delito, por el simple hecho de sentirse molestos al encontrar a un mendigo durmiendo dentro de la cabina de un cajero automático.

Interrogantes:

  • ¿ Desde el punto de vista de la responsabilidad civil de los padres por el hecho de los hijos, podriá decirse que éstos omitieron ejercer una vigilancia activa sobre sus hijos, que hubiera impedido el hecho dañoso?
  •  ¿ La acreditación de una buena educación o educación adecuada, podría eximir de responsabilidad a los padres ?

Citas textuales:

  •  “Una noche, ,…tres chicos volvian a casa después de una fiesta en la cafeteria del instituto donde dos de ellos estudiaban. Esos 2 eran hermanos. Uno de los dos era adoptado.
    El tercer chico iba a otro colegio. Era su primo.
    A pesar que el primo casi nunca tomaba alcohol, aquella noche había bebido algunas cervezas. Lo mismo que los otros dos.
    Se les ocurrío tomar la última cerveza de camino a casa, pero como estaban casi sin blanca, salieron en busca de un cajero automático. A unas calles de distancia…..encontraron un o. Era uno de esos habitáculos con la puerta acristalada y el cajero en el interior, a cubierto.
    Uno de los hermanos, lo llamaremos hermano biológico, entra a sacar dinero. El adoptado y el primo se quedan fuera esperándolo. Pero al cabo de un instante el hermano biológico vuelve a salir a la calle. ¿Ya está?, le preguntan los otros- No, tio, dice. Joder me he pegado un susto de muerte. ¿Qué pasa?, preguntaron los otros. Ahí dentro hay alguien, dice. Alguien durmiendo en un saco de dormir, joder, por poco le piso la cabeza.
    ….Los tres convienen en que el interior del cajero automático apesta. Un hedor insoportable: a vómitos y sudor y algo más que uno de los tres describe como tufo a cadáver.
    Se trata de un dato relevante, ese hedor: una persona que apesta tiene menos probabilidades de ganarse las simpatías de los demás; la peste puede llegar a enturbiar el pensamiento. Por muy humanos que sean, esos olores consiguen difuminar la idea de que se trata de alguien de carne y hueso. ….
    Vamos, buscaremos otro cajero, dice el hermano adoptado. Ni hablar, protestan los otros. Sería demasiado absurdo que uno no pudiese sacar dinero en ese cajero solo porque alguien ha decidido meterse….
    Junto a un árbol hay unas cuantas bolsas negras y algunos trastos que al parecer han dejado ahí para el camión de la basuta: una silla de escritorio con ruedas, la caja de carton de un televisor de pantalla plana, una lámpara de escritorio y el tubo de un televisor. Aún están riendo cuando agarran la silla y regresan al cajero automático. ¡Puta sucia y asquerosa!.
    Meten la silla como pueden en el reducido habitáculo y la empujan hacia el saco de dormir, donde la mujer se ha vuelto a acurrucar. El primo sostiene la puerta mientras el otro va en busca de la lámpara de escritorio y dos bolsas de basura. La cabeza de la mujer vuelve a emerger del saco….la primera bolsa de basura le dá de lleno en la cara; la mujer inclina la cabeza…En ese instante, el primo le arroja la lámpara…La pantalla le dá en la naríz. La mujer….se limita a dar cabezadas, algo aturdida cuando la segunda bosa aterriza contra su cabeza.! Estupida puta, vete a sobar a otra parte! ¡Buscate un trabajo!. Eso, lo de ¨buscate un trabajo¨desencadena otro ataque de risa. ¡ Trabaja!, grita el hermnao biológico. ¡
    ¡Trabaja,trabaja, trabaja! El primo ha salido de nuevo a la calle y va hasta el árbol donde están las bosas de basura. Aparta la caja del televisor y vé un bidón. Es uno de esos bidones del ejército, un modelo verde de los que pueden verse en los jeeps. El primo lo coge del asa. Vacío. Normal, ¿Quién dejaría un bidón lleno en la basura?. No, no, ¿Qué quieres hacer?, se alarma el hermano cuando ve llegar al primo con el bidón. Nada , tio, no pasa nada, está vació, ¿Qué te creías?. La mujer ha vuelto en sí. Miserables, deberá daros verguenza, dice con una voz que de pronto suena curiosamente correcta….
    Pero las imágenes de la cámara de vigilancia lo cambiaron todo. Los chicos – los autores del crimen- adquirieron rostro, aunque debido a la mala calidad del registro y al hecho de que los dos llevasen sendas gorras caladas hasta las cejas fuesen rostros que no se pudieran reconocer fácilmente. Sin embargo, hubo algo que los espectadores sí vieron con claridad: que los chicos se lo habían pasado en grande, que se partían de risa mientras tiraban la silla, luego las bolsas de basura y la lámpara, y por último el bidón, a su víctima indefensa… Se veía –distorsionado y en blanco y negro- como chocaba esos cinco después de arrojar las bolsas de basura y cómo, pese a no haber sonido, gritaban cosas, insultos sin duda, a la indigente que no aparecía en la pantalla.
    Sobre todo se los veía reir…….
    …los chicos llevaban gorras, sí, pero eran de buena familia. Eran blancos…Eran chicos bien…Tenían dinero de sobra, padres acomodados. Chicos como …nuestro hijo.
    Lo peor venía al final, la escena clave, por así decirlo: la imágen que dio la vuelta al mundo. Primero se veía como tiraban el bidón –un bidón vacio- y luego, despues de salir y volver a entrar, lanzaban algo más; no se veía con claridad qué era : ¿Un mechero? ¿Una cerilla?. Se veía un relumbrón, un relumbrón que de súbito lo sobreexpuso todo e hizo que por unos segundos no se vieran nada. La pantalla se quedó en blanco, Cuando volvió la imágen, se vió como los chicos Salían de allí pitando
    ….La indigente había muerto. Probablemente en el acto, en el mismo instante en que el vapor inflamable del bidón le estalló en la cara……” (p.120)

Comentarios:

El art. 1114 del código civil argentino establece la responsabilidad solidaria de los padres respecto de los hijos menores de edad. El factor de atribución es subjetivo -culpa presumida-. El padre y/o la madre solo pueden eximirse de responsabilidad acreditando en los términos de los arts. 1115 y 1116, que al momento del daño , el hijo se encuentra bajo la vigilancia y autoridad de otra persona, o si prueba que les ha sido imposible impedirlo, pese a haber ejercido una ¨vigilancia activa¨ sobre sus hijos .

La jurisprudencia ha interpretado que se entiende por¨ vigilancia activa¨ una vigilancia razonable y una buena educación.

La¨ vigilancia activa¨ no consiste en la presencia de los padres en todos los momentos, sino en la educación formativa del carácter y hábitos de los menores.

Se ha resuelto por ejemplo, que no existe vigilancia activa, cuando el padre permite que su hijo juegue en la calle, aunque su carácter lo mostraba con inclinación a las travesuras peligrosas, sino lo ha corregido de sus malas inclinaciones, si permite que el menor sea irascible y pendenciero, si n o ha controlado las amistades o compañías, si ha permitido que juegue con armas de fuego o las ha dejado a su alcance.

El Proyecto de Código Civil 2012 , cambia el factor de atribución de responsabilidad, ya que el art.1755, establece que la responsabilidad de los padres es objetiva y solidaria, y solo cesa si el hijo menor es puesto bajo la vigilancia de otra persona transitoria o permanentemente.