Divorcio en Buda MARAI, Sandor


MARAI, Sandor. Divorcio en Buda - 1a ed - Barcelona : Salamandra, 2011.
191 p.
ISBN 978-84-838-371-3

Indización Juridica

DERECHO ADMINISTRATIVO > ÉTICA DE LA FUNCIÓN PÚBLICA
DERECHO CIVIL > PARTE GENERAL > DERECHO COMPARADO/ COSTUMBRE
DERECHO CIVIL > FAMILIAS Y SUCESIONES > DIVORCIO / CREENCIAS RELIGIOSAS
DERECHO CONSTITUCIONAL > CONDICIONES DE DETENCIÓN / PODER JUDICIAL
DERECHO PENAL > HOMICIDIO (POR OMISIÓN)

Vinculación:

Novela que transcurre en Budapest, en la época de entreguerras, en la cual un juez que ensaya variadas miradas sobre la ley, su relación con la realidad y la administración de justicia, debe decidir un caso que lo compromete más allá de su ejercicio de la función pública.

 Citas textuales:

  •  “…en su calidad de funcionario recién iniciado en la carrera judicial, situado aún en los peldaños más bajos del escalafón, le han asignado esa habitación muy poco cómoda, que se recalienta en verano y se queda pronto a oscuras en invierno…” (p. 10)
  •  “…Abajo, en el patio empedrado, los presos descargaban los sacos del carro, se los echaban al hombro y desaparecían en fila india…El juez llevaba tres años trabajando en aquel despacho y cada día dedicaba unos minutos a observar la vida que discurría en el patio de la cárcel…En la escena cotidiana del patio había algo objetivo que le recordaba a una fábrica; parecía el patio de una planta industrial…” (p. 10-11).
  •  “…Las diligencias previas cumplen todos los requisitos legales: las partes implicadas llevan más de seis meses haciendo vidas separadas; se solicita la disolución del matrimonio por abandono de hogar…”. (p. 13).
  •  “…Sentía un enorme desprecio por los matrimonios “modernos”…consideraba que los esposos corrían con demasiada facilidad a presentarse ante el juez para que los separase…”. (p. 23).
  • “…Si se tratara de un juicio penal, rechazaría llevar el caso de personas conocidas, aún superficialmente…pero en un proceso de divorcio, la ley no le permite negarse a dictar sentencia…” (p. 15).
  • “…Era su trabajo y su misión de juez sofocar los instintos que se rebelan contra la disciplina de la sociedad. Nunca había sido tan necesaria su profesión para proteger la sociedad y educar a sus miembros como en aquella época…Ya no se trataba simplemente de administrar el castigo a los culpables y proteger a las víctimas inocentes…” (p. 24 y 25)
  • “…En su condición de juez, se veía obligado a rellenar la letra de las leyes con un contenido acorde a la época…” (p. 26)
  •  “…Si todo el mundo permanece en su lugar, como él hace, si todo el mundo cumple con su deber, incluso en los tiempos modernos, todavía se puede salvar a la familia a la cual pertenece…Su convicción de pertenecer a una gran familia era para él simple y profunda…”.(p. 30).
  •  “…Gábor Kömives, el padre, descendía de una antigua y renombrada familia de jueces; el abuelo, Kristóf Kömives, …había sido magistrado del Tribunal Supremo; la profesión pasaba de padres a hijos de forma natural…” (p. 32).
  • “…Al contemplar la vorágine de la época…le parecía que la ley se había quedado atrás…La ley, en sus crueles intransigencias, resultaba demasiado débil ineficaz comparada con la tiranía de los tiempos…” (p. 26).
  •  “…Cuando tenía ante sí a un acusado que trataba de defenderse alegando “circunstancias”, deseos, pasiones, conquistas, tentaciones del dinero, de la sangre, de la carne, frente a sus ojos de juez aparecía la delgada figura del sacerdote, sonriendo, “sin defenderse”, y pensaba: el padre Norbert cree en algo y no posee nada, no tiene deseos irrefrenables…Entonces su mirada se endurecía, se concentraba con severidad en la letra de la ley y buscaba en ella hasta encontrar los párrafos relacionados con el caso que tuviera en manos”. (p. 51)
  •  “…¿En qué se resume la verdad en la práctica, ante el juez? De un lado está el mundo, con sus juicios, sus asesinos, sus acusados dispuestos a jurarlo todo, sus odios, y sus miserias; de otro lado se encuentra la ley,con su maquinaria, sus rituales preestablecidos, sus normas, su orden y sus maneras…y por último está el juez, que de toda esa materia muerta, viva y cruda debe destilar algo, algo que según la fórmula química de las leyes corresponda a la verdad…Pero la verdad, más allá de la ley, siempre contiene elementos personales…” (p. 56-57).
  •  “La confesión no lo es todo. La confesión precisa una respuesta, un veredicto…Sin tener un veredicto no se puede morir, y tampoco vivir…”. (p. 131).
  •  “Cuando volví se había quedado dormida. La cubrí con una manta y me senté a su lado. Estaba amaneciendo. Dormía profundamente y por momentos temblaba en sueños…Llevaba ya dos horas durmiendo…Y fue entonces cuando me di cuenta…Tenía espuma entre los labios. El frasco lo encontré en el escritorio de la consulta…No sería médico si no hubiese podido salvarla…¿Cómo se llama eso en el Código Penal?…” (p. 183-185).

 Interrogantes:

  • ¿Cómo inciden los valores personales de los jueces en sus decisiones? ¿Cuáles son las funciones y finalidades de una sentencia judicial? ¿Cuáles son los distintos sistemas de selección de los jueces? Virtudes y limitaciones de cada uno de ellos.
  • ¿Qué relaciones pueden establecerse entre los hechos y la ley en el contexto de una sentencia judicial? ¿Cómo puede definirse la “verdad” jurídica.
  • ¿Qué requisitos se exigen en el Derecho Comparado para hacer lugar al divorcio?
  • ¿Qué reglas se aplican en los distintos ordenamientos jurídicos a la excusación y recusación de los jueces? ¿Varían tales reglas según el tipo de proceso en cuestión? (civil, penal).
  • ¿Qué relaciones pueden establecerse entre la confesión y la sentencia judicial? ¿Puede pensarse en la sentencia como acto de redención?
  • ¿Qué condiciones deben darse para que una persona sea responsable de un homicidio por omisión? ¿Varía en algo la pena, si el delito fue cometido en forma activa por el agente?