Las viudas de los jueves PIÑEIRO, Claudia


PIÑEIRO, Claudia. Las viudas de los jueves - 1a ed - Buenos Aires : Arte Gráfico – Alfaguara, 2005.
320 p.
ISBN 950-782-715-3

Indización Juridica

DERECHO CIVIL > OBLIG. Y CONTRATOS > RESPONSABILIDAD CIVIL / CLUB DE CAMPO
DERECHO CIVIL > DERECHOS REALES > PROPIEDAD HORIZONTAL / DERECHOS DE LOS PROPIETARIOS/ DESTINO DEL INMUEBLE
DERECHO CIVIL > PARTE GENERAL > OBJETO ILÍCITO (VENTA DE INFLUENCIAS) / NOMBRE (CAMBIO DE NOMBRE) / DERECHO A LA IDENTIDAD
DERECHO COMERCIAL > SEGUROS (SEGURO DE VIDA)
DERECHO PENAL > ENCUBRIMIENTO (FRAUDE EN SEGUROS DE VIDA) / HOMICIDIO / ENCUBRIMIENTO
DERECHOS HUMANOS > DISCRIMINACIÓN.

Vinculación:

Novela que plantea cuál es el sentido y cuáles son los alcances de la Justicia en su aplicación a las distintas clases sociales. Se plantea la existencia de una Justicia privada, estrechamente vinculada con el poder, en el contexto de los clubes privados o countries.

 Citas textuales:

  • “Pero con el tiempo, y aunque no se dijera en voz alta, la religión se convirtió en un aspecto más a tener en cuenta a la hora de aceptar un nuevo socio de La Cascada. Esa debe ser una de las cosas que nunca me atreví a escribir a mi libreta roja: que los judíos no son bienvenidos por algunos de mis vecinos. […]En Altos de la Cascada, años atrás, cuando el lugar todavía funcionaba más como club de campo de fin de semana que como vivienda permanente, existía una disposición que limitaba a un diez por ciento el porcentaje de los integrantes de cualquier colectividad que quisieran comprar casa o un lote. [..] El objetivo explicito era que el club no se convirtiera en el “reducto exclusivo” de ninguna colectividad predominante. Pero, de hecho, los únicos casos rechazados por aquella época fueron judíos.” (p. 143/ 145).
  • “…La llaman a comer cien veces. Pero no baja. Ramona no baja, porque ella se llama así, aunque se lo hayan cambiado por Romina. No en el documento, ahí no pudieron. Pero hasta la anotaron en el colegio así. Romina Andrade. Todos le dicen Romina, Menos Juani, porque ella se lo pidió. Le contó que cuando nació le pusieron Ramona, su mamá, de quien casi no puede recordar la cara. Juani le dice Rama, una mezcla, para que “mamá”, la que ahora la obliga a llamarla así, no se dé cuenta….” (p. 149).
  • “Tengo amigas, colegas de otras inmobiliarias, que trabajan en esos otros barrios que dice Lilita, ellas me cuentan. Cuando se presenta en la inmobiliaria un matrimonio con apellido judío lo primero que intentan es desalentarlo para ahorrarse todos, los que quieren comprar y ellas, un rato inevitable. Lo pasean por delante de la capilla del barrio, aunque no esté de camino, le cuentan que todos los chicos van a tal o cual colegio católico, le muestran casas incomprables, o fuera de su presupuesto. Si hace falta, terminan diciendo frases del tipo “este es un club laico, obviamente, pero las familias que viven son en su gran mayoría católicas.” (p. 146/147).
  •  -“…Una lista que hace la Comisión de no sé qué con la información que le pasan los vigiladores.
    -¿Los vigiladores le pasan información a quién?
    -A ellos, y ellos al consejo.
    -Teresa, ¿me decís de una vez por todas qué es esa lista, y qué son los chicos en riesgo?
    -Drogadictos, Vir; Juani está en la lista de drogadictos…” (p. 196).
  • “- ¿Y es legal?, me preguntó
    – ¿Qué cosa? ¿Drogarse?
    -No, hacer ese tipo de listas- , dijo y se paró a servirme un vaso de agua.
    – ¿La Comisión tendrá Lista de Maridos que le Pegan a las Mujeres?” (p. 197).
  • “El Comité de Disciplina lo componen tres socios. Se ocupan de cualquier infracción denunciada que se cometa dentro del barrio. Y siempre se habla de infracciones y no de delitos. Porque, técnicamente, en Altos de la Cascada no los hay. Excepto que fuera cometido por personal de maestranza, domésticas u otro tipo de trabajadores, pero entonces la cosa va por otros carriles. Si se trata de los socios de La Cascada, si alguno de ellos, o sus hijos, o parientes o amigos comete un delito, no se hace denuncia formal ante ninguna autoridad fuera de las barreras del barrio. Se trata de resolver lo que sea puertas adentro. Barreras adentro. Robos, choques, agresiones, por el Comité de Disciplina pasan todo tipo de infracciones.” (p. 240/241).
  • “La justicia del país, la externa, la que está afuera, en los tribunales, en el Palacio de Justicia, casi nunca llega a intervenir. En los delitos de acción privada, al no haber denuncia, no hay delito. Y en los de acción pública, el que podría ejercer la acción no se entera. O no se da por enterado. En Altos de la Cascada nadie denuncia nada en una comisaría.” (p. 241).
  • -“…Yo voy a morir con dignidad esta noche, solo o con ustedes.
    – ¿Tano, estás jodiendo, no?
    – ¿Yo?, no, Ronie. Parda la primera, A nadie de los presentes la falta motivo para hacer lo mismo.
    Silencio. Sos mano vos, Tano,
    -¿Fue parda? Tengo un seguro de vida por quinientos mil dólares. Silencio. Y si eso no es digno…Truco. Si muero, mi familia cobra la prima y sigue viviendo como hasta ahora, exactamente como hasta ahora.
    -No quiero.
    -Previsor, Tano.
    -Vos también tenés un seguro de vida, Martín, por menos guita, pero más que suficiente.
    -Estás equivocado, yo no tengo seguro.
    -Sí tenés, lo pago yo con tu obra social. Mal don.
    Silencio. – ¿Por cuánto me lo sacaste?
    -Che, ¿por qué no se dejan de joder? Envido.
    -Nunca hablé más en serio en mi vida. Real envido. ¿Tenés?
    -No. No queremos.
    -Lo importante es que nadie sospeche.
    -¿Qué cosa?
    -Que fue un suicidio, si no, no pagan….” (p. 303).
  • “- Necesitamos contar con tu silencio”, dice Andrade con firmeza. Ronie levanta la mirada de su taza y alcanza a ver a Juani que lo mira desde el descanso de la escalera, Los hombres miran es esa dirección y también lo ven.
    -Y con el silencio de toda la familia. Las viudas lo necesitan, no les podemos fallar. Lo único que falta es que se hayan inmolado al pedo…
    – Váyanse, ¿no escucharon a mi papá?- dice Juani. Andrade e Insúa lo miran, y luego miran a Ronie.
    -Pensalo, Ronie, ventilando detalles no vas a ganar nada.
    – No estoy buscando ganar nada, me parece que eso es lo que ustedes no terminan de entender.
    – Pensalo…” (p. 311)

Interrogantes:

  • ¿Cuáles son los límites legales al poder disciplinario ejercido en el contexto de clubes privados, countries y otras comunidades similares?
  • ¿Cuáles son las herramientas más comunes para la prevención y sanción de conductas constitutivas de “fraude” en el contexto de los seguros de vida? ¿y en el caso de otros seguros?
  • ¿Puede considerarse discriminatorio cualquier método de admisión de nuevos propietarios establecidos en los estatutos de los clubes de campo o solo algunos? En este último caso ¿Cuales serían los admitidos?

Comentario:

“Las viudas de los jueves”, escrita por Claudia Piñeiro, constituye una valiosa novela que nos permite adentrarnos con suma precisión en la vida y microclima dentro de los denominados “clubes de campo”, visión que nos ayuda a comprender de manera más abarcativa y dinámica la profundidad y el espíritu de los conflictos, no sólo legales sino también sociales y de convivencia, que surgen dentro de esos ambientes.

Desde hace varias décadas se ha intentado encuadrar a esta figura dentro de algún régimen legal, discrepando las posturas con el correr de los años, aunque hay concordancia con respecto a sus caracteres comunes, siendo quizá el más relevante la vinculación funcional y jurídica que debe mediar entre los lotes para vivienda construidas o a construir y las áreas destinadas a actividades deportivas, sociales y culturales, implicando la facultad de los propietarios de dichas viviendas a hacer uso de los mencionados espacios. 1 No obstante haberse promulgado leyes provinciales sobre esta cuestión, debe recordarse que no hay aun una normativa nacional que regule los clubes de campo, no debiendo las leyes provinciales legislar en funciones propias del Congreso Nacional, único órgano facultado para extender el “numerus clausus” ya existente en materia de derechos reales.

La doctrina ha intentado asimilar la figura del club de campo a diversas figuras jurídicas, entre ellas la de derecho personal y derecho real, y dentro de este último, a los derechos reales de dominio, condominio, servidumbre, y al de propiedad horizontal, resultando este último la figura más aceptada.2 No obstante, autores especializados han recomendado la creación de un derecho real autónomo para poder encuadrar correctamente esta figura debido a sus peculiares características, con matices provenientes de la propiedad horizontal para los sectores privativos y el condominio de indivisión forzosa para las partes y cosas comunes. 3 Una solución introduce el Proyecto de Código Civil y Comercial de la Nación, presentando al Congreso en 2012, en donde explícitamente se regula la materia concerniente a clubes de campo, quedando bajo la órbita de “conjuntos inmobiliarios” (art. 2073), estableciendo como marco legal un “derecho real de propiedad horizontal especial”, sin perjuicio de que se puedan establecer derechos personales o coexistan derechos personales y reales (art. 2075). 4

Por último, este Proyecto pone fin a la polémica facultad de los “countries” de ejercer el derecho de admisión sobre aquellas personas interesadas en formar parte de estos barrios. Es que en la actualidad, suele someterse a los aspirantes a una entrevista con un Comité de Propietarios para analizar si efectivamente se concretará la venta, en la que se les interroga sobre sus estudios previos, hobbies, y hasta religión (procedimiento denominado “bolilla negra” que ha generado hasta denuncias ante el INADI). De ser aprobado el Proyecto, este procedimiento se convertiría en ilegal, según lo dispuesto por el art. 2085, que expresa: “El reglamento de propiedad y administración puede prever limitaciones pero no impedir la libre transmisión y consiguiente adquisición de unidades funcionales dentro del conjunto inmobiliario…”

1 Ver decreto-ley 8912/77 de la Provincia de Buenos Aires, capitulo V referido a Clubes de Campo. Publicación B.O. 28/10/77 N° 18.639.
2 Mariani de Vidal, Marina “Derechos Reales , Tomo II, Ed. Zavalia, Bs. As. 2010, pg. 64.
3 Highton, Elena I.; Alvarez Juliá, Luis; Lambois, Susana; Wierzba, Sandra M.; Hoz, Marcelo de, “Nuevas formas de dominio”, Ed. Ad Hoc, Bs. As.1993, pg. 182.
4 Según texto disponible al 26/2/2013 en http://www.nuevocodigocivil.com/pdf/Texto-del-Proyecto-de-Codigo-Civil-y-Comercial-de-la-Nacion.pdf

CIVIL LAW > DUTIES AND CONTRACTS > CIVIL RESPONSIBILITY / PRIVATE CLUBS

CIVIL LAW > REAL PROPERTY LAW > JOINT OWNERSHIP / OWNER’S RIGHTS / USE OF PROPERTY
CIVIL LAW > GENERAL INFORMATION > ILLEGAL SUBJECT MATTER / NAME (CHANGE OF NANE) / RIGHT OF IDENTITY
COMMERCIAL LAW > INSURANCES (LIFE INSURANCE)
CRIMINAL LAW > CONCEALMENT (LIFE INSURANCE FRAUD) / HOMICIDE / CONCEALMENT
HUMAN RIGHTS > DISCRIMINATION

Link:

The novel shows different meanings of justice and its scope depending on the economic background of each person. It refers to the existence of a private justice, closely linked to power, within the context of private clubs.

Quotes:

  • “As the time went by, religious beliefs were added as a non-spoken requirement for the admission of a new member to La Cascada. That might have been the only thing I have never dared to write down on my red notebook: Jewish weren’t welcome by some of my neighbors. […] Years ago, when the Club was a mere Country Club where people used to stay just for the weekend, there was a rule that only set forth that only 10% of the entire houses’ owners could practice a different religion. […]The explicit aim was to prevent the Club from becoming an “exclusive stronghold” of any dominant community. But, in fact, the only ones rejected were Jewish.” (p. 143/ 145).
  • “They call her down for dinner. But she doesn’t come. She calls herself Ramona, despite her parents names her Romina and calls her Romina in the Country Club. They couldn’t change her name in her identity booklet. However, they have even changed her name in the school’s records for Romina Andrade. Everyone calls her Romina, except for Juani, but only because she has asked him to do so. She told him that when she was born, her biological mother named her Ramona. She cannot remember her face properly. Juani calls her Rama, a mixture, so her “mother” – the one who has changed her name- cannot realize…” (p. 149)
  • “I have friends, colleagues that work as real state managers. They work in these Countries Clubs that Lilita mentions. They tell me that when a Jewish named couple asks about the neighborhood, the first thing they try to do is to tell them off. They show them the Country Club’s church, even if it is not part of the tour. They tell them that all the kids attend a private catholic school and they show them the most expensive and unaffordable houses.” (p. 146-147)
  • “A list that the Commission drafts with the information the watchers send then.
    To whom do the watchers tell this information?
    To them. And to the Council.
    Teresa, would you please tell me what this list is about and why the kids are in danger?
    Junkies, Vir. Juani is in the junkie’s list…” (p 196)
  • “And is this legal?
    What, taking drugs?
    No, doing this kind of lists”, she said while filling a glass with water.
    Does the Commission have a List of Violent Husbands?” (p. 197)
  • “The Discipline Committee consists of three members. They manage any kind of non-compliance with the rules, from an infraction to almost a felony, since it is supposed that there aren’t crimes in Altos de la Cascada, except that it was committed by maid or any other kind of blue collar worker. Then, the matter is dealt differently. If any of the countrymen or their friends or families commits any kind of felony, nobody would report it. It will be dealt at home. Robbery, car crashes, aggression, etc: the Discipline Council deals with any kind of infractions.” (p. 240/241)
  • “The State’s justice system, the one in the Court Palace, this justice system never intervenes. When there is a felony that can only be investigated when the victim reports it, nothing happens. Without reports, there is no crime. Furthermore, when there is a crime, one that is not necessary to report, authorities would never know. Or they would pretend that they have never known. In this Country Club, Altos de la Cascada, none goes to the Police.” (p. 241)
  • “… I will die tonight with dignity, with or without you.
    Tano, are you kidding, right?
    Me? No, I am not, Ronie. None here has any reason but to do the same thing.
    Silence. “I have a five hundred thousand dollars life insurance. Silence. “If this amount does not mean dignity…If I die, my family collects the insurance premium and they keep their living standard.”
    I don’t want it.
    You really need to be more farsighted… You also have a life insurance, Martin. The amount is not so high…but it is enough.
    Wrong. I don’t have any life insurance.
    You do. I pay for it. It comes with your health care system.
    Silence.
    And which is the amount?
    Hey… Why don’t all of you stop kidding?
    I have never spoken so seriously.
    We don’t want to do it…
    What really matters is that nobody ever finds out.
    Finds out what?
    That it was a suicide… If they do, they wouldn’t pay the insurance premium.” (p. 303)
  • “Family shall keep silent. Widows need it, we cannot disappoint them. The worst thing that could happen is that they have sacrificed in vain…
    Leave out! Haven’t you listened to my Dad?”, Juani says. Andrade and Insúa look at thin, and then they look at Ronie.
    Think about it, Ronie. Telling details to everybody is worthless.
    I don’t want to benefit from it. That is the point you are not getting.
    Think about it”. (p. 311)

Questionnaire:

  • Which are the legal boundaries to the disciplinary power within the Countries Clubs or any other similar community?
  • Which are the most common tools for the sanction and prevention of life insurance fraud or other kind of insurance fraud?
  • Would it be considered as discrimination any requirement for the admission of new owners to the Country Club? Which requirement would not be considered as discriminative?

Comment:

“Las viudas de los jueves” was written by Claudia Piñeiro. It is a precious novel that shows us the inner life of Country Clubs and helps us to understand their own legal and sociological problems in a broader and dynamic way.

It has been tried to settle the Country Club concept within any legal order. Although there are some discrepancies, the Country Club concept has its own characteristics. The main feature is the functional and legal link between plots to build houses or houses and areas for sports, social and cultural activities. Owners have the right to use such areas.

Even if there are provincial dispositions regarding Country Clubs, there is still no national law regarding this subject matter. It is contra legem the very possibility of a provincial law to regulate a federal matter. Only the National Congress can address this matter properly as this is ius in re regarding real property law.

Scholars have tried to assimilate this figure to any other already in existence. But despite trying to address this matter as a subjective matter or not, the most specialized scholars have already recommended the creation of a new figure, with no boundaries to any other but inspired by condo rules when it comes to common areas and by joint ownership rules when it comes to private areas. A new solution is introduced in the Civil Code project submitted to the Congress in 2012, where this subject matter is addressed as part of a new classification, “Real estate complexes” (section 2073). This new regulation would be part of a special joint ownership rule, beside the possibility of co-existence with personal rights.

Lastly, this Project would end the controversial power of admission to the Country Club. Currently, if someone wants to live there, it must go through some interviews before an Owners Committee who would decide to accept (or not) the candidate. Only if they accept him, then the sell would be done. This interview will address some controversial issues such as religion, politics, hobbies or education.

If this Project is approved, then this procedure would become illegal according to the proposed section 2085 which states: “The internal regulation of ownership and management may contain some requirements that, under no circumstances, may interfere with the free transfer and acquisition of plots within the Country Club.”