El Lector SCHLINK, Bernhard


SCHLINK, Bernhard. El Lector - 1ª Edición - Barcelona : Editorial Anagrama, 2000.
216 p.
ISBN 978-84-39-6126-6

Indización Juridica

DERECHO PENAL>POLÍTICA CRIMINAL>HOMICIDIO>PENAL
DERECHOS HUMANOS>VIOLACIÓN DE DERECHOS HUMANOS
DERECHO ADMINISTRATIVO > ETICA DE LA FUNCIÓN PUBLICA
OBLIGACIONES y CONTRATOS > RESPONSABILIDAD CIVIL > RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES
DERECHO CONSTITUCIONAL > DEFENSA EN JUICIO > VIOLACION AL DEBIDO PROCESO

Vinculación:

Finalizada la segunda guerra mundial, el pueblo alemán, necesitado de justicia y reivindicación, pone a la maquinaria estatal a la caza de los criminales de guerra Nazi. En este camino pondrán en el banquillo de los acusados a distintos personajes de la novela que colocarán en serios aprietos al lector. Debido proceso y defensa adecuada serán algunas de las cuestiones a analizar.

Al mismo tiempo se narra una enmarañada historia de amor, que hace tropezar a un joven de quince años con una vida de adulto que tal vez no esté listo para manejar. En este contexto el menor roba.

Citas textuales:

“ —¡pues róbalos! —exclamó mi hermana sin alterarse. Fue increíblemente fácil. Me probé varios tejanos, me llevé al probador también unos de su talla y salí de la tienda llevándolos escondidos en torno a la cintura, por debajo de los anchos pantalones de mi traje. El niqui lo robé en unos grandes almacenes. Un día, mi hermana y yo nos dedicamos a recorrer la sección de moda femenina de mostrador en mostrador, hasta encontrar el mostrador adecuado y el niqui adecuado. Al día siguiente atravesé la sección con paso rápido y decidido, eché mano al niqui, lo escondí debajo de la americana y en un abrir y cerrar de ojos me encontré en la calle. Un día más tarde robé un camisón de seda para Hanna, pero el detective de los almacenes me vio, así que eché a correr como un endemoniado y escapé por los pelos”. (p.60).

 

“El primer punto principal de la acusación hacía referencia a las selecciones que se llevaban a cabo en el campo. Cada mes llegaban de Auschwitz unas sesenta mujeres, y debían enviarse de vuelta otras tantas, descontando las que hubieran muerto. Todos sabían perfectamente que las mujeres que volvían a Auschwitz eran asesinadas nada más llegar; se enviaba de vuelta a las que ya no servían para trabajar en la fábrica”. (p. 101).

 

Interrogantes:

¿Quién responde por el robo perpetrado por un menor de quince años, encontrándose sus padres de viaje, si aquel carece de bienes a su nombre?

¿Cuál es el fundamento para que los padres respondan por los actos ilícitos causados por sus hijos menores?

¿Es responsable civilmente el Estado alemán por los daños causados por la SS?

¿Debe el Estado alemán indemnizar a las víctimas de los campos de concentración?

Editor: Federico Olivera (folivera127@gmail.com)

 

Comentario

Por Rother, Kevin (rotherkevin@gmail.com).

Estudiante de Derecho, Universidad de Buenos Aires.
Integrante del Proyecto UBACYT Lectores para la Justicia.

De la necesidad de encontrar culpables.

cuando los hombres son amigos no necesitan de la justicia,

mientras que, aún siendo justos, necesitan de la amistad[1].

La primera parte de la obra de Bernhard Schlink[2]  transcurre en Blumenstrasse, Berlin. En ese entonces, Michael Berg era un joven de quince años que vivía en un pequeño pueblo de Alemania luego de finalizada la segunda guerra mundial. Una tarde cualquiera mientras regresaba del colegio, se siente débil y vomita en la calle. En una casualidad del destino es asistido por Hanna Schmitz, una mujer de tiene treinta y seis años.  Unas semanas después, el muchacho en señal de agradecimiento, le lleva un ramo de flores hasta su casa. Éste es el  principio de una relación amorosa sin final. La pareja tenía un ritual en el que el joven leía, luego se duchaban, hacían el amor y finalmente descansaban en la cama. Un día, sin previo aviso mientras Michael se encontraba en la piscina con sus amigos, la vio a Hanna despedirse en silencio.

A los quince años de edad Michael ya había vivido experiencias que sus compañeros de escuela jamás se hubiesen siquiera imaginado. Demostraba mayor madurez e independencia. Su familia, en ocasión de un viaje,  deja al joven a cargo del cuidado de su hermana menor. Sin la presencia de sus padres y bajo los consejos de su hermana, decide robar en tiendas de ropa.

Resulta evidente que el accionar del menor de edad causa un perjuicio en una persona que sufre el menoscabo o pérdida de sus bienes, es decir, la ropa sustraída. El mero hecho de que el robo haya sido efectuado por un menor de edad sin patrimonio propio, no obsta las pérdidas en la mercancía del comerciante. Ante ello, los padres, producto de su responsabilidad parental[3], esto es la responsabilidad que tienen por sus hijos a cargo, deberán resarcir el daño ocasionado por el menor, lo que significa que los progenitores deben reparar las consecuencias que haya generado el robo de su hijo a cargo. Ello puede incluir el valor de las prendas robadas, aunque puede ir más allá. Por ejemplo, si el vendedor demostrase que ese “niqui”  fue hecho a medida para una ocasión especial en la que ya no podrá ser utilizada, podrá reclamar asimismo la indemnización de aquel daño. Esto se debe a que el Derecho, en tanto ordenamiento social justo, busca no solo reparar el daño directo, sino todos aquellos que surjan de ese obrar injusto (en este caso el robo) y que según el curso natural de las cosas puedan preverse[4].

La segunda parte de la obra se desarrolla siete años después, durante la época de los juicios por crímenes de guerra nazi. Michael, ya estudiante de Derecho, acude al juicio contra cinco mujeres acusadas de ser las responsables de la muerte de varias personas en el campo de concentración del que eran guardianas. Una de las acusadas era Hanna. En el transcurso del juicio, el estudiante de Derecho descubre que su antigua amada era analfabeta, y que la vergüenza o tal vez el orgullo impedían revelar este secreto. Jueces, abogados, fiscales y demás burócratas desconocían esta condición. Por tal razón, Hanna no solo nunca leyó las acusaciones que surgían de un manuscrito, sino que nunca se le leyó.  Su personalidad fría, aunque sensible, terca pero a la vez insegura, le llevó a admitir que había escrito un informe el cual nunca pudo haber hecho. Para ella, su imagen valía esos años de cárcel. Finalmente  es condenada a cadena perpetua.

En la etapa de juicio, Hanna confesó  haberse inscripto voluntariamente en 1943 en la Schutzstaffel o SS. La SS fue una fuerza paramilitar del Partido Nazi y que posteriormente pasó a integrarse como unidad del ejército regular llegando a asumir el control total de los campos de concentración y exterminio creados por el gobierno. En estos campos de la muerte se ocupaba de las selecciones que se llevaban a cabo. Algunas llegaban y otras se iban. Todos sabían perfectamente que las mujeres que volvían a Auschwitz eran asesinadas sin más[5]. Así, el Estado a través de una fuerza paramilitar o integrándola al ejército, causó enormes daños en la población. Es decir que las tareas que desarrollaba la SS como el control y manejo de los campos de exterminio, secuestro de personas, robo de bienes (entre tantas otras atrocidades) fueron actividades realizadas para el desenvolvimiento de los fines del Estado como por ejemplo la Solución Final[6].

Finalizada la segunda guerra mundial y poco después de la fundación de la República Federal de Alemania, en 1949, el Derecho tuvo que dar una respuesta y se comenzó el debate sobre la indemnización a las víctimas de la persecución nazi. Rara vez se empleó la palabra «reparación» o Wiedergutmachung, en alemán (literalmente, «hacer el bien de nuevo»), puesto que había una coincidencia general en que ninguna cantidad económica podría compensar los horrores del Holocausto[7]. Es por ello que se ha utilizado la Anspruch auf Entschädigung (derecho a compensación).

Lo que se quiere decir, es que nunca habrá una reparación plena atento a las inmensurables violaciones sufridas por las victimas de nazismo, tales como torturas y pérdida de la vida. Las dolencias, molestias y perjuicios hacia las víctimas han sido incalculables, aunque esto no será óbice para el “intento” y necesario deber de compensar aquel daño injusto. El Derecho Penal se ocupará de juzgar a los responsables en lo que atiende a una eventual condena en prisión, y el Derecho de Daños o Responsabilidad Civil se ocupará de la indemnización económica[8], ya que esta tiene por fin garantizar a la persona una indemnización contra diversas formas de lesiones o menoscabos, ya sea a su persona o a sus bienes. Así, fueron surgiendo distintos ejemplos como, El acuerdo de Luxemburgo de 1952[9] y las Leyes de Indemnización Individual aprobadas en Alemania (de donde surgió la BEG o “Bundesentschaedigungsgesetz”[10], que se traduce como “Ley de Indemnización Federal” o “Ley Federal para la compensación de las víctimas de la persecución Nacional Socialista”). Los programas derivados de las leyes BEG buscan compensar a las personas perseguidas por motivos políticos, raciales, religiosos o ideológicos que sufrieron daños a largo plazo para su salud, la prisión, la muerte de los miembros de la familia, la pérdida de propiedad, la reducción de sus ingresos, o la reducción de avance profesional durante el nazismo (Ley Federal Suplementaria de 1953[11], Ley Federal de Compensación de 1956[12], Ley Final Federal de Compensación de 1965).  Si bien, en muchos casos las compensaciones son producto de leyes, decretos o acuerdos internacionales, el Derecho de Daños servirá como marco regulador y establecerá los principios que servirán como guía a la hora de indemnizar.

Así, estas leyes intentan reparar los daños patrimoniales y extrapatrimoniales o espirituales. Las indemnizaciones contemplan distintos rubros, brindando un resarcimiento según el tipo de daño causado. Y el Derecho, tiene en cuenta los daños causados contra la vida,  la salud, como así también los daños vinculados al progreso profesional y concede, bajo determinadas condiciones, pensiones e indemnizaciones. También se reconocieron indemnizaciones mediante un único capital destinado a reparar los daños a la libertad, la propiedad y el patrimonio. Asimismo,  se reconoció el derecho al reembolso de los gastos necesarios para el tratamiento de las dolencias mencionadas e incluso, bajo determinadas condiciones, el derecho al reintegro de los gastos necesarios para el tratamiento de dolencias no causadas por la persecución. Estos son algunos ejemplos de tipos de dañosidad[13] que el Derecho considera  a la hora de reparar.

Fiel a su estilo, el autor obliga al lector a reflexionar sobre ciertas cuestiones morales, filosóficas y jurídicas. ¿Se puede amar a un criminal? ¿Todo puede ser perdonable? ¿Es comprensible la actitud de Hanna? ¿Hace bien el lector en intentar comprender o se vuelve cómplice?  ¿Qué hubiera hecho otro en su lugar?  ¿Fue una simple burócrata o a ello debemos sumarle un manifiesto desinterés por la vida humana? ¿Cómo debiera afectar en su condena el hecho de que la acusada no haya  podido defenderse adecuadamente? ¿Importaban las circunstancias del caso o lo importante era encontrar culpables? ¿Será como evidencia Krzysztof KIEŚLOWSKI en su decálogo que “El veredicto era inevitable”[14]?   ¿Qué vale más la dignidad de la persona o el derecho a la verdad? ¿Cuál fue el rol de la sociedad? ¿Pudo hacer algo? ¿Calló demasiado? ¿Hizo menos de lo debido? ¿Cómo debiera ser la relación de los jóvenes respecto a los padres que toleraron tamañas injusticias? ¿Existe una necesidad de encontrar culpables? Estos son algunas de los muchos interrogantes que surgen de la lectura y que ponen en aprietos tanto al lector como al Derecho.

Bibliografía

  • ALTERINI, Jorge Horacio. Código Civil y Comercial comentado: tratado exegético. – 1a ed. – Ciudad Autónoma de Buenos Aires: La Ley, 2015.Tomo 3. ISBN 978-987-03-2921-3.
  • ARISTÓTELES. Ética Nicomaquea.1ª ed. – Buenos Aires: Colihue, 2007.ISBN 978-950563-017-2.
  • BARRAZA, JAVIER I. Acerca de las distintas teorías que intentan explicar el fundamento de la responsabilidad extracontractual del Estado. La incidencia de las mismas en la jurisprudencia argentina. Microjuris, 1998. MJ-DOC-686-AR.
  • BRODSKY, Jonathan, DONATO BRUN Enzo y PETRINELLI Ludmila. “La responsabilidad extracontractual del Estado en el Proyecto de Código Civil y Comercial de la Nación: un atajo hacia la irresponsabilidad estatal”. en Doctrina Judicial, Buenos Aires, La Ley, vol. 2014-26. Pág.93. También disponible en www.laleyonline.com.ar, cita online: AR/DOC/1158/2014.
  • PIZARRO, Ramón D. y VALLESPINOS Carlos G. Instituciones de derecho privado. –– Buenos Aires: Hammurabi, 2008. Tomo IV.
  • PIZARRO Ramón D. y VALLESPINOS Carlos G. Instituciones de derecho privado.– Buenos Aires, Hammurabi, 2008. Tomo V.

Filmografía.

  • KIEŚLOWSKI, Decálogo 5, No matarás. Ryszard Chutkowski para Zespol Filmowy TOR y la Televisisn Polaca. Polonia 1989.

 

[1] Aristóteles. Ética Nicomaquea.- 1ª ed. – Buenos Aires: Colihue, 2007.ISBN 978-950563-017-2. Pág. 284.

[2]Schlink, Bernhard (6 de julio de 1944BielefeldAlemania) escritor, profesor universitario  y jurista alemán. En 1998 es nombrado juez en la corte constitucional del estado federal de Renania del Norte-Westfalia y también es un destacado profesor de historia de la ley en Universidad HumboldtBerlín.

[3] El artículo 638 del Código Civil y Comercial de la Nación reza: “Responsabilidad parental. Concepto. La responsabilidad parental es el conjunto de deberes y derechos que corresponden a los progenitores sobre la persona y bienes del hijo, para su protección, desarrollo y formación integral mientras sea menor de edad y no se haya emancipado”. “El Código Civil y Comercial unificado reemplaza la tradicional denominación “patria potestad”, mantenida por el Código Civil en sus sucesivas modificaciones y en el Proyecto de 1998 en su art. 569, por la de “responsabilidad parental”. En los Fundamentos del Anteproyecto que sirvió de base a la norma, se justifica la modificación en la necesidad de reflejar por medio de un nuevo lenguaje los cambios producidos en las relaciones entre padres e hijos. Se considera que aquella expresión latina denota la dependencia absoluta del niño en una estructura familiar jerárquica, mientras que la expresión elegida implica el ejercicio de una función en cabeza de los padres destinada primordialmente a satisfacer el interés superior del niño o adolescente. Se destaca el fuerte valor pedagógico y simbólico del lenguaje y que los cambios ya se han producido en normas en el Derecho comparado”. ALTERINI, Jorge Horacio. Código Civil y Comercial comentado: tratado exegético. – 1a ed. – Ciudad Autónoma de Buenos Aires: La Ley, 2015.Tomo 3. ISBN 978-987-03-2921-3. Pags. 713-714.

[4] Pizarro, Ramón D. y Vallespinos Carlos G. Instituciones de derecho privado. -1ed.- Buenos Aires: Hammurabi, 2008. Tomo IV. Pág. 491. “El tema es delicado y sensible, cala hondo en toda la sociedad, pues afecta intereses individuales y comunitarios relevantes: por un lado, los ligados a la reparación plena del daño injusto, que reclaman una tutela enérgica a favor de los damnificados, la cual sólo puede ser alcanzada a través de un sistema que de modo categórico emplace la responsabilidad en derredor de los progenitores del menor, sin perjuicio de la que pueda pesar sobre éste; por otro, aquellos de carácter individual y social ligados a una razonable tutela del núcleo familiar”.

[5] Pizarro Ramón D. y Vallespinos Carlos G.  Instituciones de derecho privado. -1ed.- Buenos Aires, Hammurabi, 2008. Tomo V. Pág. 319. “Cuando el funcionario público comete un daño en ejercicio, con motivo o en ocasión de sus funciones, pueden surgir distintas responsabilidades…Si el daño es causado por el funcionario por la actuación regular, o sea sin incumplir con sus obligaciones legales, sólo el Estado es Responsable (Andrada)”.

[6] Barraza, Javier I., Acerca de las distintas teorías que intentan explicar el fundamento de la responsabilidad extracontractual del Estado. La incidencia de las mismas en la jurisprudencia argentina. Microjuris, 1998. MJ-DOC-686-AR. “La teoría del órgano, fue elaborada por GIERKE, el referido autor consideraba que cuando un órgano actúa lo hace en nombre de toda persona jurídica. Así por ejemplo, el hombre es responsable por el trabajo que ejecutan sus manos, es decir, todo lo que hacen las manos de un hombre, hacen responsable a éste. El referido autor alemán, expresaba: La corporación es una persona real colectiva de hombres unidos y organizados para la asistencia corporativa, la cual tiende a la obtención de los fines que pasan la esfera de los intereses individuales, mediante una fuerza común y única de voluntad y acción. Este ser colectivo es un organismo social, dotado, al par del hombre de una potestad propia de querer y por tanto capaz de ser sujeto de derechos. Este ente surge espontáneamente o por hechos históricos sociales o por constitución voluntaria de los hombres.
Teniendo en cuenta lo apuntado precedentemente, podemos decir que GIERKE, considera al funcionario o agente público, como un órgano de un gran organismo, cual es la Administración Pública, por lo tanto lo que hace el funcionario o agente, hace responsable a la Administración. Nuestra jurisprudencia ha utilizado la teoría precedentemente explicada para fundamentar la responsabilidad extracontractual del Estado, así se ha expresado que: Los departamentos de gobierno no son terceros respecto al Estado, ya que a través de ellos debe inexcusablemente obrar, expresando su voluntad y su acción. No son, en consecuencia sujetos distintos del Estado, sino, por el contrario órganos suyos, y por tanto cabe responsabilidad del Estado por su actuación”.

[7] http://www.acnur.org/publicaciones-SRM/tabla14.php (consultado en 27/09/2015)

[8]Es que la obligación estatal de responder por los daños que cause, ya sea por el accionar licito o ilicito, deriva de los principios que inspiran y dan sentido al Estado de Derecho”. Brodsky, Jonathan, Donato Brun Enzo y Petrinelli Ludmila. La responsabilidad extracontractual del Estado en el Proyecto de Código Civil y Comercial de la Nación: un atajo hacia la irresponsabilidad estatal”, en Doctrina Judicial, Buenos Aires, La Ley, vol. 2014-26. Pág.93. También disponible en www.laleyonline.com.ar, cita online: AR/DOC/1158/2014.

[9] Fue un acuerdo sobre reparaciones entre Israel y Alemania Occidental Firmado el 10 de septiembre de 1952 que entró en vigor el 27 de marzo de 1953. El mismo fue firmado por el ministro de exteriores de Israel, Moshe Sharett, y el canciller de la República Federal de Alemania, Konrad Adenauer.

[10] https://www.gesetze-im-internet.de/beg/BJNR013870953.html#BJNR013870953BJNG000100328

[11] En julio de 1953, el Parlamento alemán aprobó la ley Bundesergänzungsgesetz ( Ley Federal Suplementaria) de compensación a nivel nacional para las personas que se vieron obligados a someterse a la expropiación, al trabajo forzado, la deportación y al encarcelamiento en los campos durante la era nazi. http://www.wollheim-memorial.de/en/bundesentschaedigungsgesetz_1956

[12]También llamada Ley Federal para la compensación de las víctimas de la persecución Nacional Socialistaque entró en vigor en junio de 1956, ampliando el alcance de los que recibieron una indemnización.

[13] En ese sentido las BEG dividieron a las pérdidas personales de acuerdo con las siguientes categorías:”A” La pérdida de vidas (Schaden una Leben) – cónyuge, padres, hijos”B” daños a la salud (Schaden un oder Koerper Gesundheit) – Disminución de la capacidad de ganancia de un mínimo de 25%.”C” La privación de libertad (Schaden un Freiheit, Sterntragen, Illegalitaet) – La vida en un gueto, campo de concentración o campo de trabajo forzado, la vida en circunstancias ilegales.”D” Pérdida de empleo – profesión, ocupación o negocio.”E” Pérdida de la educación.

[14] Luego de que su cliente reciba la pena capital, el abogado le consulta al juez sobre qué hubiera pasado ante otra defensa, a lo que el magistrado responde: “El suyo ha sido probablemente el mejor alegato contra la pena capital que he oído en años. Pero el veredicto era inevitable” KIEŚLOWSKI,  Krzysztof. Decálogo 5, No matarás. Ryszard Chutkowski para Zespol Filmowy TOR y la Televisisn Polaca. Polonia 1989.