Antígona Sófocles


Sófocles. Antígona - Buenos Aires : Debolsillo, 2007.
80 p.
ISBN 9788484504542

Indización Juridica

DERECHO CIVIL > DAÑO
FILOSOFÍA DEL DERECHO > ÉTICA

CITAS TEXTUALES
– Ismene: Pero, ¿es que piensas darle sepultura, sabiendo que se ha públicamente prohibido? (p. 6)

– Antígona: No era Zeus quien me la había decretado, ni Dike, compañera de los dioses subterráneos, perfilo nunca entre los hombres leyes de este tipo. Y no creía yo que tus decretos tuvieran tanta fuerza como para permitir que solo un hombre pueda saltar por encima de las leyes no escritas, inmutables, de los dioses: su vigencia no es de hoy ni de ayer, sino de siempre y nada sabe cuando fue que aparecieron. (p. 19)

INTERROGANTES
– ¿Es posible mediante la desobediencia civil fortalecer nuestro sistema democrático?

– ¿Somos una sociedad que adopta conductas similares a las de Ismene o por el contrario defendemos nuestros derechos naturales y fundamentales? ¿Cómo?

COMENTARIO

Por Alejandro Rinaldi.
Estudiante de Abogacía U.B.A.
E-mail: rinaldi914@est.derecho.uba.ar

 

DE LA PROTECCIÓN A LA DESOBEDIENCIA Y A LA REFLEXIÓN

Luego de que Polinices intentara tomar la ciudad de Tebas al frente de un ejército extranjero, se produce un enfrentamiento con su hermano Eteocles, ambos mueren, el uno en manos del otro.
Esta circunstancia hizo posible que Creonte, tío de los dos hermanos fallecidos sea el nuevo legítimo Rey de Tebas. La primera acción de Creonte al frente del gobierno de la ciudad fue decretar honores fúnebres a Eteocles pero en lo concerniente a Polinices en castigo por su insurrección, se prohibió mediante un edicto real que su cuerpo fuese enterrado (debiendo ser dejado a la intemperie para ser devorado por los perros y los buitres) . A pesar del edicto de Creonte, Antígona se revela, y realiza los actos rituales a favor de su hermano aunque es atrapada por los centinelas y es llevada ante Creonte, frente a quien admite haber cometido los hechos, por lo que es condenada a ser enterrada viva en una cueva. Antígona dentro de la cueva se ahorca a fin de evitar el suplicio. Hemón, hijo de Creonte, prometido de Antígona, se suicida en los brazos de Antígona al saber de la terrible sentencia y posterior actuación de su amada. Mientras tanto, Eurídice, esposa de Creonte y madre de Hemón, se suicida al saber que su hijo ha muerto.
Las muertes de Hemón y Eurídice provocan un profundo sufrimiento en Creonte, quien finalmente se da cuenta de su error al haber decidido mantener su soberanía por encima de todos los valores de la comunidad.
Por lo que, el primer problema jurídico a plantear es si Antígona debió ser juzgada y condenada por no acatar la ley dictada por Creonte.
Aunque la norma tenga legalidad manifiesta ya que fue dictada por una autoridad competente y formaba parte del derecho positivo de Tebas en rigor de verdad, Antígona no debió ser condenada ya que la norma era injusta, invalida, arbitraria y no respetaba los derechos fundamentales reconocidos erga omnes.
Los derechos naturales violentados son anteriores y superiores al derecho positivo ya que todo ser humano, por el hecho de serlo, tiene derechos frente al Estado y este tiene deberes de respeto, protección, promoción y garantía.
El Estado es quien debe garantizar el respeto y la protección de la dignidad de todas las personas que están bajo su protección, marcando los límites de cualquiera que quiera ofender la dignidad humana .
A contrario sensu, la norma no respetaba los derechos supra legales, inmutables, inalienables e imprescriptibles, sino que los violentaba.
Por lo que en este caso, no debería haber sido condenada Antígona por desobedecer la norma, ya que el edicto carecía de vigencia formal y material.
El segundo problema que surge es si el Rey Creonte tiene responsabilidad civil por la muerte de Antígona por actividad legítima del órgano estatal .
Encontramos un daño cierto, actual, debidamente acreditado y mensurable en dinero producido por una conducta antijurídica ya que no se encuentra justificada. El daño tiene una imputabilidad material al órgano estatal, en este caso al Rey Creonte que lo equiparamos al Estado, hay un relación de causalidad directa, inmediata y exclusiva entre la actividad estatal y la muerte de Antígona ya que al ser condenada a muerte y ser enterrada viva en el sepulcro, más allá del suicidio posterior el objetivo que se tuvo en mira al dictaminar la condena fue aplicar pena de muerte, queriendo aplicar mayor agonía aun al enterrarla viva, por lo que hay una relación mediata entra la muerte y la decisión del Estado . Además, encontramos una ausencia de un deber jurídico de soportar el daño y también ausencia de un sacrificio especial que debiera soportar la persona dañada. Por lo que en este caso hay responsabilidad civil del Rey por la muerte de Antígona.
La tercer problemática planteada es si la conducta de Antígona al no cumplir con el edicto del rey permite prevenir futuras conductas abusivas por parte del Estado.
Antígona, producto de su objeción y rebeldía frente al atropello de Creonte, logra que revea su actuar y se arrepienta de su accionar. Así, vemos que su conducta confronta el Estado derecho positivo, arbitrario, inflexible, rígido en post de la protección de los derechos naturales de su hermano y de toda su comunidad.
Vemos como este tipo de conducta a la vez de poner un límite frente a los abusos del Estado permite prevenir futuras conductas disvaliosos por parte del mismo , en este sentido conductas como la de Antígona son las que muchas veces se necesitan para protegen verdaderamente los derechos del pueblo.

Conclusión
Cuantas veces ante el avance del sistema económico imperante y ante las medidas abusivas por parte del Estado nuestra respuesta como ciudadanos es la sumisión, el silencio, acatando a raya lo dispuesto por quienes se encuentran en la cima del poder político.
Actuamos como Ismene, la hermana menor, creyendo que no estamos preparados para pelear por nuestros derechos, quedándonos al arbitrio de quienes son más fuertes, o tienen más poder, acatando sus órdenes, sin más, observando cómo vulneran día tras día nuestros derechos y se naturalizan estos flagelos.
Creo que en la sociedad actual, donde el sistema capitalista avanza y donde las democracias son cada vez menos representativas, debemos como ciudadanos tomar el papel protagónico de nuestra sociedad, como individuos libres e iguales establecidos, en un plano de igualdad, unirnos para ser más fuertes y luchar para que nuestros planes de vida se puedan realizar, para que se cumplan nuestros sueños y nuestros derechos reconocidos en nuestra carta magna, la constitución.
Más que nunca debemos tomar como propia la conducta de Antígona, yendo en contra de todas aquellas medidas que vulneran y violentan nuestros derechos, sin permitir que nos arrebaten simplemente lo que nos pertenece.