XXIV JORNADAS NACIONALES DE DERECHO CIVIL COMISION Nº 13 de Enseñanza del Derecho “LA INVESTIGACIÓN EN LA ENSEÑANZA DEL DERECHO” PONENCIA TEMA “Proyecto Lectores para la Justicia” AUTORAS: Sandra M. Wierzba, Norma O. Silvestre y Daiana Basso

I.       Ponencia

  1. Se propone la inclusión de textos literarios en la enseñanza del Derecho Civil, como forma de introducir a los estudiantes de forma significativa en el discurso jurídico específico, de mejorar su expresión escrita y oral, de propiciar su reflexión crítica sobre los conflictos tratados por el Derecho privado al abordarlos desde un tipo de exposición diferente, de facilitar la comprensión de los presupuestos de hecho que recoge la norma jurídica  y de promover la imaginación en materia legal.
  2. Resulta necesario orientar la enseñanza hacia objetivos y prácticas que consideren el Derecho y el valor Justicia en sentido amplio, no concentradas en la especialización en pleitos, y ampliando aún más los alcances de los valiosos métodos alternativos de resolución de disputas, teniendo en cuenta la excesiva litigiosidad propia de nuestra sociedad y la naturaleza actual del conflicto.
  3. A los fines propuestos precedentemente, resulta deseable la inclusión de actividades que combinen la Investigación y la Extensión Universitaria junto con la enseñanza Académica tradicional en las distintas asignaturas de la Carrera de Abogacía,  e impulsar iniciativas en que distintas Cátedras trabajen en forma cooperativa en la producción de contenidos y en la evaluación de los resultados de su implementación.

PONENCIA TEMA “Proyecto Lectores para la Justicia”

 AUTORAS: Sandra M. Wierzba, Norma O. Silvestre y Daiana Basso

II.    Fundamentos de la iniciativa[1]

a. Sobre la incorporación de textos literarios en la enseñanza universitaria de Derecho

 

1.- Vemos en la incorporación de textos de ficción en la enseñanza de grado y posgrado, una forma de inmersión de los estudiantes en un discurso propio de su formación más básica, que al conectarse con el lenguaje de la especialidad, con orientación docente, propicia el aprendizaje significativo.

2.- A su vez, en nuestra opinión, los cuentos, las novelas, y la poesía nos acercan a la vida misma y a sus complejidades, y permiten promover la imaginación. Sobre el particular, se viene planteando que el método de estudio de casos ya no constituye una instancia de exploración y dialéctica, o bien una técnica para descubrir qué resulta problemático en la ley o en la vida, sino una vía para distanciarse de tales objetivos[2]. Y pensando en caminos alternativos respecto de las prácticas tradicionales, se destaca el carácter “imaginativo” del Derecho y de su aprendizaje, y la importancia de la construcción de sentidos por los abogados, no solo su hallazgo[3]. En este sentido, por ejemplo, al permitir la literatura un alejamiento temporal del valor utilitario que la ley asigna al sufrimiento, en su intento de atribuir la responsabilidad por la lesión producida[4], se ensanchan los límites en el acercamiento al valor Justicia.

 

3.- Resulta evidente que los estudiantes y profesionales del Derecho nos dedicamos a una actividad que se vincula esencialmente con el texto escrito. Y por lo general, no somos lectores de literatura de ficción, sino que solemos ser asiduos intérpretes de normas, doctrina y jurisprudencia[5]es decir de contenidos emanados de especialistas en Derecho y dirigidos singularmente a dicho público.

Y con razón se ha dicho que el Derecho generalmente aparece como una disciplina con tendencias conservadoras, en la que las regulaciones y los procedimientos para obtener el acceso a Justicia no son cuestionados, sino que forman parte del aprendizaje necesario para actuar en el campo jurídico. La disputa entre partes y las vías para su solución, suelen ser el eje del acercamiento al estudiarse las relaciones de familia, la distribución de recursos escasos, las tensiones laborales, etc.  En cambio, la ficción literaria supone un lenguaje que trasciende la especificidad jurídica[6], que proviene por lo general de agentes sociales ajenos al Derecho, proponiendo un enfoque diferente sobre el mismo tipo de conflictos, y soluciones también diversas, sin que la cuestión de dirimir las disputas entre partes sea un objetivo esencial.

A su vez, el acercamiento a las conductas y a las relaciones humanas desde un lugar distinto al de la Ciencia Jurídica, pero también distinto al de la urgente mirada que aportan la vida cotidiana y la noticia periodística, sin duda podrá enriquecer la respuesta dentro del marco del Derecho, tanto para quienes elaboran la decisión, como para quienes asesoran a las partes en el acceso a Justicia.

4.-De otro lado, si bien no estamos de acuerdo en que la lectura de novelas incida directamente en el desarrollo moral[7]consideramos que estas prácticas sí constituyen una oportunidad para que docentes y alumnos discutan sobre los alcances de los valores en la sociedad actual, y que lo hagan más allá del recorte que propone la Ciencia Jurídica.

5.- Finalmente, en una sociedad en la que el avance tecnológico y científico, y la vida moderna en general han favorecido una tendencia hacia el conocimiento parcelado, específico y desconectado de “otros saberes” e incluso de la realidad cotidiana, la literatura aparece como vaso comunicante entre disciplinas diversas, facilitando  enfoques multidisciplinarios[8].  Por ello, no debe llamar la atención que esta propuesta provenga de estudiosos del Derecho Civil y no de la Filosofía o Sociología del Derecho.

 

b. Sobre las mediaciones en lectura

1.- En el acto de leer, hay profusa circulación de sentido en tanto el intercambio con el texto permite generar conceptos, juicios y razonamientos. Y aunque en nuestros tiempos la lectura resulta generalmente un acto solitario, en el que se establece una conexión íntima y única entre quien lee y el texto, desde este Proyecto nos disponemos a probar el valor de acercar textos a otros mediante la lectura en voz alta.

2.- Quienes leen para otros suelen ser llamados “mediadores” de lectura. La tarea de estos iniciadores consiste en una “puesta a disposición” de niños, adolescentes y/o adultos de textos escritos, dándoles una mayor familiaridad con ellos y permitiendo que quienes escuchan se apropien de tales textos, les asignen sus propios significados y se construyan como lectores[9].

3.- Leer nos acerca al concepto de igualdad. La lectura, como elemento necesario de otro derecho trascendental, cual es la Educación, se torna entonces de fundamental importancia en una sociedad democrática. La posibilidad de incrementar nuestro lenguaje a través de la lectura lleva de la mano una mayor capacidad para pensarnos como personas y como sociedad[10].

4. Y concretamente, se piensa en la actividad de estudiantes y graduados universitarios, quienes previa orientación (en prácticas de lectura, selección de textos, etc.), puedan realizar mediaciones de lectura en distintos espacios comunitarios, confiando en el valor pedagógico de tal actividad en las más variadas instancias de la vida, y en su aptitud para reforzar los vínculos sociales. Proponemos además el seguimiento de la experiencia para evaluar sus resultados tanto en los lectores como en los “leídos”.

c. Sobre la inclusión de actividades de Investigación y Extensión universitaria, en las asignaturas de la currícula de Abogacía

1.- En la Argentina actual preocupa el exceso de litigiosidad[11]. Y según pensamos, ello bien puede relacionarse con el gran número de abogados en ejercicio[12], con una marcada formación para el pleito[13], fenómeno que sólo parcialmente es contenido por los métodos alternativos de resolución de disputas, que operan cuando el conflicto ya se ha instalado.

2.- Se ha postulado que en la carrera de Abogacía existe un discurso pedagógico hegemónico, inspirado en el modelo formalista y en el análisis dogmático de textos legales, orientado a formar egresados con un perfil exclusivamente técnico instrumental, y una concepción jurídica resistente a la reflexión crítica y a la valoración de la ley y de las prácticas profesionales por sus consecuencias sociales, éticas, económicas y políticas, que se vuelve aún más trascendente, al tratarse la carrera de mayor relevancia social y cuyos egresados son muy influyentes en la integración de las elites del poder[14].

Se señala también que la formación jurídica universitaria se caracteriza por priorizar la transmisión de conocimientos, sobre el desarrollo de habilidades en el alumno y por la centralidad del texto jurídico en relación al contexto (social, económico, político, moral, etc.)[15]. En relación con la creación de habilidades, el acento se hallaría puesto en el desarrollo de destrezas cognitivas (conocer, comprender y analizar el derecho), y no expresivas (orientadas a desarrollar  actitudes, comportamientos  y valores).

Por ello se ha propuesto una transformación de las prácticas[16], incorporándose el perfil de investigador y de jurista, aumentándose las opciones para el alumno, y favoreciéndose la interdisciplinariedad[17], como asimismo la articulación de la actividad de docentes y cátedras, como el desarrollo de habilidades instrumentales complejas, entre otras alternativas que podrían mejorar el estado de cosas.

En ese contexto  el Plan de Estudios 2004, prevé una serie de objetivos, entre los que destacamos la importancia de promover sólidos vínculos entre las funciones de docencia, investigación y extensión universitaria, y concretamente, la profundización de la formación de los estudiantes desde el punto de vista de la investigación científica y la  mejora de su educación en términos culturales a través del incremento de las instancias y acciones de extensión y transferencia de servicios.

En cuanto a la concreta implementación de dicho Plan en la Carrera de Abogacía, las voces de los estudiantes fueron comunes al señalar que hoy existe una marcada educación dirigida al mercado laboral privado, que las materias del Ciclo Profesional Orientado (CPO) no necesariamente constituyen una profundización de las asignaturas dadas en el Ciclo Profesional Común (CPC), ni abordan los “grandes temas” de la Argentina contemporánea. Se afirmó además, que el diagrama actual de la carrera propende a la formación de abogados con escaso interés y escasa conciencia de los problemas sociales[18].

Y si bien se ha avanzado en la “curricularización” de actividades de investigación, mediante variadas iniciativas como el “Programa de estudiantes adscriptos a actividades de investigación” y el “Programa de seminarios de investigación”, entre otros,  no se ha llegado masivamente al alumnado con estas iniciativas, ni se ha logrado introducir dentro de la currícula actividades de Extensión Universitaria[19].

III. El Proyecto “Lectores para la Justicia”

En función de lo expuesto, desde el  Proyecto de Investigación denominado “Lectores para la Justicia”, acreditado actualmente bajo el Programa UBACYT 2012-2014, 20020110200157BA,  se desarrolla una iniciativa que propende al fortalecimiento de la Educación –ampliando el lenguaje y las habilidades de comunicación de universitarios y de la comunidad en general-,  y el afianzamiento del valor Justicia en sentido amplio, con centralidad en la lectura. Con tales alcances, alumnos, graduados y profesores universitarios venimos realizando las siguientes prácticas de formación académica, investigación y acción:

a)      Incorporación de bibliografía literaria de ficción, en los estudios del Derecho Civil, en Cursos de grado y posgrado (asignatura Obligaciones Civiles y Comerciales, Cát. Silvestre; Posgrado en Administración de Justicia, Derecho Privado, Wierzba), con valoración de sus efectos en la enseñanza.

b)     Investigaciones sobre el impacto de la lectura de literatura de ficción en las personas formadas en Leyes, en base a un extenso trabajo de capacitación de los investigadores  en la  realización de entrevistas.

c)      Estudios teóricos sobre el concepto de Justicia en la Literatura infantil y juvenil; y sobre el Derecho a la Educación, a nivel local y comparado, con análisis normativo, doctrinario y jurisprudencial.

d)     Creación de una “Biblioteca Digital” (BD) a textos no completos, a fin de explorar y analizar con sentido crítico la presencia de contenidos ligados a la justicia en diversas  expresiones de la literatura universal (especialmente latinoamericana y argentina, (ver www.literaturayjusticia.com.ar). La BD es de libre acceso y se construye con la participación amplia de docentes, graduados y alumnos universitarios de Derecho, proyectándose su ampliación a otras disciplinas (ej.: Ingeniería).  Allí se ofrece una selección de textos literarios, su indización por materias jurídicas específicas, además de preguntas, referencias y valoraciones de distinto alcance (algunas muy sintéticas, otras propias de un ensayo), que bien puede actuar como “disparador” para análisis y profundizaciones variadas , y constituirse en una herramienta que favorezca la enseñanza y el aprendizaje mediante la red informática, promoviendo a su vez la lectura y el libro.

e)      Donación de libros de literatura de ficción a la Biblioteca de la Facultad de Derecho de la UBA, para su lectura por la comunidad universitaria en general.

f)      Realización de prácticas de mediación en lectura por universitarios en la comunidad.

g)     Encuentros interdisciplinarios abiertos a la comunidad, con participación de expertos en Derecho y/o Justicia, Escritores y Especialistas en Educación, para discutir sobre los alcances y beneficios posibles de prácticas como las propuestas[20].

Dicho Proyecto cuenta con potencial de transferencia de sus resultados y podrá inspirar otro tipo de iniciativas que amplíen los horizontes de la educación universitaria, incluyendo prácticas que no se limiten a la enseña académica tradicional.


[1] Conf. Vila Rosa, Vila,  Ana María, Basso, Daiana, Orfila, Bartolomé, Vinderman, Felisa, Villegas, Carlos María  y Wierzba, Sandra M. “Lectura, Literatura y Justicia en la Formación Universitaria”, Trabajo desarrollado dentro del contexto del Proyecto “Lectores para la Justicia”, acreditado por el Programa Universidad de Buenos Aires Ciencia y Técnica (UBACYT) 2012-2014, en Prensa, Revista Academia, de Enseñanza de Derecho y “La universidad pública y el servicio a la comunidad (Aportes desde la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires)”, coautores Pablo Pérez Ledesma, Rubén Darío Alvarez, Damián M. Barneche y Paula Mercedes Alvarado, en “Academia. Revista sobre Enseñanza de Derecho”, año 9, Número 18, 2011, con versión electrónica en www.derecho.uba.ar/publicaciones/rev_academia/pub_ra_n18.php

[2] Parker, Carol M. “A liberal education in law: Engaging the Legal Imagination Through Research and Writing beyond the Curriculum”,  Journal of the Association of Legal Writing Directors, Vol. 1, 2002University of Tennessee Legal Studies Research Paper No. 25, p. 130/131.

[3] Richardson Daily, Melody “Imagine”. A comment on “A liberal education in Law”, Journal of the Association of Legal Writing Directors, Vol. 1, 2002, cit., p . 144/145.

[4] En este último sentido,se expresa Minkkinen Panu en  “The expressioness: Law Ethics and the imagery of suffering” en Law Critique (2008) 19; 65-85, DOI 10.007/s 10978-007-9021-7, Springer 2008.

[5] Conf. Pinto, Mónica, Decana de la FDer.-UBA, en Encuentro Interdisciplinario organizado por Lectores para la Justicia, 30/10/12, disponible en http://www.youtube.com/watch?v=QN4Iks7svvU.

[6] En la Argentina existe una larga tradición y profundos estudios sobre esta materia, ver por ej. Marí, Enrique, “La Teoría de las Ficciones”, Eudeba, Buenos Aires, 2002; Cárcova, Carlos M. “Derecho, literatura y conocimiento”, Revista Jur. De Bs. As., 2000; Martyniuk, Claudio, “Jirones de piel, ágape insumiso. Estética, epistemología y normatividad”, Prometeo, Buenos Aires, 2011.

[7] Así lo sugiere Nussbaum, Martha C. en “El conocimiento del amor. Ensayos sobre filosofía y literatura”. A. Machado Libros, p.431, Madrid, 2005. En sentido contrario se pronuncia Posner, Richard A. “Law and Literature” Revised and Enlarged Edition, Harvard, University Press, Third printing, 2002, p. 305/06; 315/316; 318.

[8] Montes, Graciela “La frontera indómita. En torno a la construcción y defensa del espacio poético”. Fondo de Cultura Económica, México DF, 2001.

[9] Petit, Michele. “Lecturas: del espacio íntimo al espacio público”. Fondo de Cultura Económica, México,  2008, p.36/37.

[10]Petit, Michele. “Lecturas: del espacio íntimo..”, cit, p. 104; Giardinelli, Mempo, Ecuentro interdisciplinario “¿Promover la lectura es trabajar para la justicia?”, Facultad de Derecho, UBA, disponible en www.literaturayjusticia.com.ar al 9.12.12, y“Volver a leer. Propuestas para ser una nación de lectores”,  Edhasa,, Buenos Aires, 2006.

[11] Así,el Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Dr. Ricardo Lorenzetti,  sostuvo “…existe una excesiva litigiosidad en todos los campos, y este excesivo crecimiento no es conveniente. Hay que bajar los índices de litigiosidad …”, conf. discurso de apertura del año judicial, 22/2/11, disponible al 19/8/11 en

http://www.cij.gov.ar/nota-6234-Ricardo-Lorenzetti—Debemos-trabajar-en-solucionar-los-problemas-de-los-ciudadanos-.html.

[12] 1 abog./39 hab. en CABA, conf. Censo 2010 (2.891.082 habitantes), s/información preliminar disponible  22-7-11 en http://www.censo2010.indec.gov.ar/preliminares/cuadro_totalpais.asp;   y 75009 abogados matriculados activos, conforme información provista a este Proyecto, por el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal (CPACF), al 5/7/11 y ampliación de fecha 9/8/11. Aunque esta percepción no es nueva, ni exclusiva de  nuestro país, según surge de “Calamandrei, Piero,  “Troppi avvocati!”, Quaderni della Voce, N° 46, Firenze, 1921, Ed La voce.

[13] Fucito, Felipe “La enseñanza del Derecho y las profesiones jurídicas”, LL 1993-B, p. 833. En sentido similar, ver Lista, Carlos Alberto “La Educación Jurídica en Argentina: tendencias y perspectivas”, pág. 237/273, en Pérez Perdomo,Rogelio; compilador “La formación…”, cit.  A su vez, Lista, Carlos Alberto y Begala, Silvana, en “La presencia del mensaje educativo en la conciencia de los estudiantes: resultados de la socialización en un modelo jurídico dominante”, en Academia, Revista sobre enseñanza del Derecho en Buenos Aires, Bs. As., Facultad de Derecho, UBA, dpto. de Publicaciones, vol. II, p. 147/169,

[14] Así, en su trabajo “Los que mandan” (Eudeba, 1964), José Luis De Imaz informaba que entre 1936 y 1961, la conducción de los partidos políticos contaba con un 73% de abogados, proporción que era aún más amplia en los elencos conservadores. Por su lado, Juan Carlos Agulla, afirmó que más de un 65% de las decisiones importantes que se toman en una sociedad nacional, en todos los ámbitos, la toman abogados y juristas , ver “El profesor de Derecho”, Anales de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Socialesde Córdoba, tomo XXIX, 1990, T. 88648, pág. 295-310. Ver asimismo Lista, Carlos “La educación…”, cit.

[15] Sobre este tema, sugerimos consultar Cueto Rúa, Julio César, “El buen profesor de Derecho”, LL 1989-E, Bs. As., 1990, p. 1275-1285.

[16] Conf. Lista, Carlos “La educación…”, cit., p. 265/266.

[17] Conf. Alvarez, Gonzalo, ex Secretario Académico de la Facultad de Derecho UBA, en   http://noticias.universia.com.ar/en-portada/noticia/2003/02/24/380861/actualizacion-carrera-abogacia-uba.html,  disponible al 31/7/11: “Hay que fortalecer la formación básica y general de los abogados en disciplinas no jurídicas, como Ciencias Políticas y Sociología…La idea es que los estudiantes puedan cursar materias en otras facultades de la UBA -dentro de un menú de asignaturas pautadas-, que se les reconozcan automáticamente. Asimismo, según entrevista efectuadas al Dr. Alvarez  con fecha 18/8/11.

[18] Conf. entrevistas realizadas desde este Proyecto, a Acuña Kunz, Juan, representante de la agrupación estudiantil “Franja Morada”, Facultad de Derecho, UBA, noviembre de 2010; Arenaza, Daniel, representante de agrupación estudiantil “Iure”, Facultad de Derecho, UBA, 23/11/10, Gianotti, Sabrina, coordinadora de trabajo social de agrupación estudiantil “Sur”, Facultad de Derecho, UBA, 12/11/10, y entrevistas con otros miembros de esta agrupación, Septiembre de 2010 y Zito Lema, Vanesa, Docente del equipo de Voluntariado Universitario sobre “Derechos de los niño, niñas y adolescentes en el ámbito educativo”, Facultad de Derecho, UBA, (7/7/11).

[19] Conf. Entrevistas cit, y asimismo entrevista a Bedini, Amelio, Secretario de Extensión Universitaria, Facultad de Derecho, UBA, 16/8/11.

[20] El primer encuentro organizado por este Proyecto ya tuvo lugar, el 16/9/11, en la Facultad de Derecho de la UBA,  fue titulado “¿Promover la lectura es trabajar por la Justicia?”, sus expositores fueron la Dra. Elena Highton de Nolasco (Vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación), Mempo Giardinelli (Escritor) y Margarita Eggers Lan (Directora del Plan Nacional de Lectura), y su moderador, Bartolomé Orfila (abogado). El segundo, titulado “Lectura y Literatura en la Formación Universitaria”, contó con la participación de la Dra. Mónica Pinto, el Escritor y Dr. En Lógica Matemática Guillermo Martínez, y la Prof. Dra. Norma O. Silvestre, con la moderación de la Dra. Rosa Vila , FDer. UBA, 30-10-12.