La chica pájaro BOMBARA, Paula


BOMBARA, Paula. La chica pájaro - Buenos Aires : Norma, 2015.
171 p.
ISBN 978-987-545-681-5

Indización Juridica

DERECHO CIVIL>  VIOLENCIA DOMESTICA



DERECHOS HUMANOS>  VIOLENCIA DE GENERO / VIOLENCIA FISICA Y PSIQUICA

VINCULACIÓN

A través de “La chica pájaro”, Paula Bombara nos invita a ampliar la mirada en perspectiva de género, su aplicación legislativa y la reflexión sobre sus alcances, al traducir la corporalidad del proceso de violencia en narrativa sanadora.

CITAS TEXTUALES

– La chica, acostada en el sillón del comedor, cierra los ojos finalmente y suspira. Esa mujer le da una confianza que su cabeza aún no entiende pero que su cuerpo ya ha comprendido. Y pudo contarle algo de lo que le está pasando. No todo. Quizá más adelante pueda contar el resto. Lo importante es que siente que ya son dos para hacer que los gritos se acaben.- (p.62)

– ¿Por qué estar siempre agazapada, a la defensiva? ¿Por qué no pensar que algo bueno puede pasarle? – (p. 75)

INTERROGANTES

– ¿Estos relatos colaboran para la comprensión por parte de los operadores del derecho en casos sensibles como la violencia de género?

– ¿Qué aportes puede hacer la literatura en defensa de los derechos de la mujer?

COMENTARIO

Por Valeria Cardinale.

 Dramaturga y estudiante de abogacía en la Universidad de Buenos Aires.

 Participa en el Proyecto Lectores para la Justicia, Facultad de Derecho (UBA). Desarrolla una beca de formación e investigación en la UBA  en tareas relacionadas a la capacitación e investigación en el campo de lo legal.

E-mail: cardinaleval@gmail.com

 

 

BAILANDO LAS HERIDAS

 

Mara, una adolescente, huye de su casa. Encuentra en el árbol de una plaza y en una tela turquesa en la que baila, un refugio donde esconderse de un contexto que la sobrepasa.

Su familia ensamblada, se constituye por su madre que tiene un vínculo sentimental con un hombre que ejerce sobre ella violencia física y psíquica, ya que produce contra su cuerpo dolor, afectando su integridad física. Este hombre también tiene un hijo, Maxi, que violenta física, sexual y psíquicamente a Mara, ya que le causa daño emocional y disminución de la autoestima y perturba su pleno desarrollo personal, buscando degradar y/o controlar sus acciones y/o decisiones, mediante amenazas, acosos, hostigamientos, restricciones, deshonras, descréditos y manipulaciones. Además, la vigila constantemente, le exige obediencia, la cela excesivamente, y la intimida limitando su derecho de circulación.

En ese contexto, aparece Leonor, una señora que concurre a la plaza donde se consuela Mara, ella identifica la situación con solo mirarla. Sin hacerle demasiadas preguntas, la hospeda en su casa y le cura las heridas.

Darío, un chico que trabaja en una construcción cercana a la plaza está enamorado de Mara y tiene la delicadeza de darle su tiempo al vínculo. Solo la mira. Presiente que no puede más que eso.

Mara quiere ver a su madre. Intenta hacerlo en horarios seguros que no lo son nunca en realidad. Maxi la encuentra y la golpea, porque quiere que ella vuelva a la casa con ellos y sea su novia.

La fuerza violenta e intimidatoria de Maxi y el padrastro es omnipresente, y ella junto con Leonor, desarrollan estrategias de contención y cuidado. Ya que el miedo no se presenta solo ante la presencia de Maxi y su padre, sino que es un estado expectante que la acompaña donde quiera que vaya.

La legislación aplicable al relato estaría comprendida dentro de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer “Convención de Belem Do Pará” donde establece en su artículo nº 1 que: “debe entenderse por violencia contra la mujer cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado”.

Asimismo en su artículo nº 2,  “Se entenderá que violencia contra la mujer incluye la violencia física, sexual y psicológica: a. que tenga lugar dentro de la familia o unidad doméstica o en cualquier otra relación interpersonal, ya sea que el agresor comparta o haya compartido el mismo domicilio que la mujer, y que comprende, entre otros, violación, maltrato y abuso sexual”.[1]

Es importante mencionar nuestra Ley 26.485 destinada a garantizar todos los derechos reconocidos por la Convención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la mujer, y especialmente conforme surge de su artículo nº 3, el derecho a: “a) Una vida sin violencia y sin discriminaciones; b) La salud, la educación y la seguridad personal; c) La integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial; d) que se respete su dignidad.” Y en su artículo nº 4 donde “Se entiende por violencia contra las mujeres toda conducta, acción y omisión, que de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad personal”. [2]

Entre las líneas del libro se cuestiona: “¿Por qué estar siempre agazapada, a la defensiva? ¿Por qué no pensar que algo bueno puede pasarle?[3]. Ahora bien, ¿Cómo salir de esa indefensión aprendida? De acuerdo a ésta, las personas sometidas a procesos violentos desarrollan un sentimiento de que nada de lo que hagan alterará el resultado. Una desesperanza que Mara, poco a poco desaprende a partir de la construcción de nuevos vínculos amorosos y respetuosos.

Así, finalmente, puede distanciarse de su contexto familiar de violencia domestica, siendo esta “aquella ejercida contra las mujeres por un integrante del grupo familiar, independientemente del espacio físico donde ésta ocurra, que dañe la dignidad, el bienestar, la integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, la libertad, comprendiendo la libertad reproductiva y el derecho al pleno desarrollo de las mujeres.”[4] Pudiendo decidir ir a la casa de Pato, su hermana mayor y considerar un nuevo vínculo con Darío. Su cuerpo bailando herido,  le mostro el camino a tomar para sanarse.

 En la chica pájaro se muestra la compasión en medio del horror y la desolación. ¿Cómo dejarse abrazar de nuevo, con nuevos abrazos nunca antes experimentados? ¿Cómo se vuelve a confiar después de una experiencia violenta, expresada en vínculos tan cercanos? ¿Cómo sacarse esa percepción de que los otros sean una amenaza potencial? Preguntas que atraviesan esta historia necesaria para la construcción y actualización de nuestro inconsciente colectivo, porque la realidad social y las verdades acerca de esa realidad son siempre construcciones también sociales, y por tanto contingentes y relativas. Construcciones culturales, en las que el derecho (y la literatura)  también intervienen.

Es destacable la forma en la que Paula Bombara contextualiza el estado de la madre de Mara al permanecer junto a su pareja, siendo esta violenta. Una mirada no muy visitada, ni mucho menos comprendida en las generalidades. Ya que es fácil decir ¿por qué se queda, es masoquista? Reduciendo sintéticamente realidades muy complejas.

Así como es interesante el abordaje de la gestión del rechazo de Mara hacia Maxi. Dinámica, en la cual Maxi se autopercibe sujeto central en el vínculo, y no acepta, ni respeta el No de Mara, su puesta de límites.

La chica pájaro” es un relato esencialmente necesario para la comprensión en la aplicación del derecho entendiendo que aun con la existencia de leyes con perspectiva de género, las mujeres en situación de violencia se hallan en inferiores condiciones jurídicas que sus agresores.

[1] Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer “Convención de Belem Do Pará”

[2] Ley 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales

[3] BOMBARA, P.; La chica pájaro , Buenos Aires, Editorial Norma, 2015, p. 75.

[4] Ley 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales